Cuando Convergència y Unión (CiU) perdió por primera vez el poder de la Generalitat con la llegada del tripartito de Maragall en el año 2003, el partido ya liderado, entonces, por Artur Mas empezó la llamada 'travesía por el desierto'. Aquello sirvió a los convergentes para renovar liderazgos o el mensaje, pero también para hacer oposición al Govern, entonces, presidido por Pasqual Maragall. Junts, ahora, vive un proceso similar después de que en octubre del 2022 decidieran marcharse del Govern de Pere Aragonès. Con la Diputación de Girona como la primera institución que presiden, junto con la alcaldía de Sant Cugat, los juntaires hacen una dura oposición al ejecutivo presidido por Salvador Illa con sus 35 diputados. También han renovado liderazgos, tal y como se vio en el congreso de Junts en Calella el pasado octubre, con nombres emergentes como el diputado y combatiente contra el caos de Rodalies, Salvador Vergés; la portavoz en el Parlament, Mònica Sales, o la diputada y secretaria de organización, Judith Toronjo.
Eso, sin embargo, va acompañado de una renovación del discurso. Con las elecciones municipales como los próximos comicios previstos, si no hay anticipadas, el partido presidido por Carles Puigdemont ha puesto el foco en las principales preocupaciones de la ciudadanía: multirreincidencia, lucha contra la ocupación, rebaja de impuestos, Rodalies..., pero sobre todo se centra en la inmigración, tal como se ha visto con las negociaciones para la delegación integral de las competencias que han durado más de un año. De hecho, internamente, los juntaires han creado una comisión para abordar el despliegue de competencias. Sin embargo, la renovación del mensaje se tiene que explicar, y por eso Junts per Catalunya empieza este jueves una ruta por todo Catalunya con el objetivo de dar a conocer el modelo de país que defiende el partido, las medidas que se están impulsando, y establecer un diálogo directo con la sociedad civil.
El president Pujol, de hecho, lo llama 'hacer país' o 'pasar el rastrillo', y es que el expresident de la Generalitat también recorrió todas las comarcas de Catalunya antes de convertirse en president de la Generalitat en el año 1980. El partido de Puigdemont, bajo el nombre 'Junts se explica', empieza este ciclo en la Casa de Cultura de Girona con la participación del secretario general, Jordi Turull, el diputado Salvador Vergés y la vicealcaldesa de Girona, Gemma Geis. La idea es que en cada una de las comarcas Turull acompañe al cabeza de lista municipal y a un diputado de la veguería en concreto. Incluso está previsto que en alguna de ellas intervenga Carles Puigdemont de forma telemática.
La ciudadanía podrá participar
De hecho, no se trata de un simple mitin, sino de unas conferencias en las cuales la ciudadanía podría hablar, preguntar, opinar o proponer; también con la participación de entidades locales, lingüísticas, culturales, sociales y patronales de cada comarca o veguería. De momento, hay estos encuentros programados en varias ciudades, como Mataró, Vic, Manresa, Tortosa o Lleida. También uno de los objetivos es proyectar a los candidatos municipales, y es que desde el congreso de Calella el municipalismo ha cogido más peso dentro del partido. De hecho, incluso han creado una ejecutiva interna municipalista (Espacio Municipalista), el presidente de la cual es el alcalde de Sant Cugat del Vallès, Josep Maria Vallès.
Una de las carpetas de las cuales hablarán también son los discursos de odio. Desde Junts niegan que este ciclo de navegación por el país sea una respuesta a la encuesta del Centro de Estudios de Opinión, que, el mismo día que el Parlament pedía el cese de la consellera Paneque, daba hasta 10 diputados a Aliança Catalana.