Alberto Núñez Feijóo sopla las velas de su tercer aniversario como líder del Partido Popular. En abril del 2022 dejó atrás trece años de presidente de la Xunta de Galicia para hacer el salto a Madrid y coger el relevo de Pablo Casado tras su defenestración alentada por Isabel Díaz Ayuso. Desde entonces, Feijóo ha tenido que convivir con cuestionamientos internos y externos, con la frustración y la impotencia de no poder llegar a la Moncloa a pesar de que todas las encuestas le eran favorables, con una relación ambivalente con Junts y con una crisis en el País Valencià de grandes dimensiones fruto de la nefasta gestión hecha por Carlos Mazón de la DANA.

En 36 meses, ha querido huir de la “hiperbole permanente”, ha ofrecido una legislatura de dos años a Pedro Sánchez, ha tendido la mano al Gobierno, ha pactado con Vox y se ha divorciado y ha promovido una batalla judicial contra la Moncloa. Una trayectoria que puede sintetizarse en quince fechas clave que han marcado su liderazgo.

2 de abril de 2022: entronizado presidente del PP alejándose del “entretenimiento infantil” y de la “hipérbole permanente”

Feijóo llegó a la presidencia del PP el 2 de abril de 2022 en el Congreso que celebró el partido en Sevilla. Ofreció a los españoles “fiabilidad, madurez, sentido de estado, un rumbo claro, responsabilidad y sosiego” e hizo un llamamiento a “trabajar como adultos en la política española”. Un mes antes, en una entrevista en El Mundo, había verbalizado su voluntad de “devolver a las gentes una generación de políticos adultos”. En su primer discurso como flamante líder del PP, también pidió sacar la política española de la “hipérbole permanente” y del “entretenimiento infantil”, apostó por un “proyecto de entendimiento interno y entre todos los españoles” y ofreció su apoyo al PSOE para “rectificar lo que se hace mal” y “no depender de los que quieren fracturar [España]”.

 

7 de junio de 2022: primer cara a cara con Sánchez en el Senado

Yo no he venido aquí a insultarle”. Fue la inicial declaración de intenciones que Feijóo verbalizó ante Pedro Sánchez en su primer enfrentamiento verbal en el Senado (dado que no era diputado). Ahora, sus cara a cara en el Congreso se han alejado de esta máxima. “Mucha crispación, muchas descalificaciones, muchos insultos, pocas propuestas, pocas reflexiones. Les advierto que no me reconozco en esta política”, confesó en ese momento. “No le voy a decir a usted que está estorbando, a insultos me gana usted siempre”, añadió.

 

23 de enero de 2023: Feijóo quiere que gobierne la lista más votada y Ayuso lo rebate

En un acto en Cadiz, Feijóo propuso que cada ayuntamiento lo gobernase la lista más votada en las elecciones municipales. Sin embargo, su apuesta no fue bien recibida internamente e Isabel Díaz Ayuso se apresuró a desacreditar esta hoja de ruta. Fue la primera de muchas fricciones entre ambos. En verano, después del 23J, Ayuso torpedeó la estrategia de Génova: “[Sánchez] tiene un pacto con Carles Puigdemont. […] Siempre he dicho que con el desastre no se tiene que pactar”, sostuvo tres días después de los comicios a pesar de la voluntad del líder del PP a acercarse al PSOE. “Apelamos de manera ingenua a un partido cuyos valores se han esfumado, los valores socialistas ya no existen”, insistió un mes más tarde. En otoño, en su estrategia en clave interna, Ayuso se adelantó a Feijóo a la hora de condenar la violencia ultra en la calle Ferraz y de arremeter contra el pacto entre el PSOE y Junts.

28 de mayo de 2023: una clara victoria en las elecciones autonómicas que liga su futuro a Vox

La primera cita electoral en el conjunto del Estado que afrontó Feijóo desde Génova fueron las elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2023. Y el PP se impuso al PSOE en ambas. De hecho, desde entonces, Feijóo presume de haber ganado también las generales y las europeas. Cuatro de cuatro. Sin embargo, el 28M fue, paradójicamente, una de las causas que alejaron al líder del PP de la Moncloa. Aunque inicialmente pidió a Vox que permitiera gobiernos monocolor, acabó sacando pecho de los pactos hechos “con el corazón” con la extrema derecha. A lo largo del mes de junio, el PP y Vox se aliaron en el País Valencià (Carlos Mazón fue el primero), en las Illes Balears y en Extremadura (en abril de 2022, diez días después de la elección de Feijóo, Vox había entrado en un gobierno autonómico, el de Castilla y León, por primera vez). Y esto condicionó enormemente la campaña del 23J, fruto del adelanto electoral hecho por Sánchez para retratar, precisamente, la complicidad entre Feijóo y Abascal a nivel territorial. Tres meses más tarde, el líder del PP admitió que estas alianzas “influyeron negativamente” en las expectativas electorales del PP.

23 de julio de 2023: una victoria en las urnas insuficiente para llegar a la Moncloa

Y es que la fecha que más ha marcado el liderazgo de Feijóo ha sido las de las elecciones generales del 23J. Es donde el PP tenía puestas todas las esperanzas. Las encuestas auguraban que podría gobernar con tranquilidad con Vox como socio y Feijóo se veía presidente. Pero una campaña electoral errática (con una entrevista en La 1 como máximo exponente) y la campaña del miedo instigada por Sánchez y el PSOE movilizaron el voto de las izquierdas e impidieron que la suma de Feijóo y Abascal llegara a la mayoría absoluta. A pesar de llegar a los ocho millones de votos y a los 137 diputados, el líder del PP se quedaba a las puertas de la Moncloa.

Sin embargo, todavía en un contexto de incertidumbre, la noche electoral celebraba el triunfo y emplazaba al PSOE a facilitar un gobierno del PP. “Hace poco más de un año y medio, parecía imposible que pudiésemos estar aquí”, reconoció desde el balcón de Génova. “Tuve la confianza de mi partido”, agradeció. Y sus palabras fueron interrumpidas por los gritos de los militantes a favor de Ayuso, que sonreía. Una metáfora del reparto de poder en Madrid. “Gracias, presidenta”, se limitó a decir Feijóo. El líder del PP pidió trabajar para que no se abriera un “periodo de incertidumbre” y dio un paso adelante: “Con humildad y determinación, me hago cargo de iniciar el diálogo para formar gobierno de acuerdo con la voluntad de que nadie tenga la tentación de volver a bloquear España. Es una petición legítima, democrática e imprescindible”. Y envió un mensaje al PSOE, que fue recibido con oídos sordos por parte de Sánchez: “Le pido expresamente que no bloquee el Gobierno de España una vez más”.

 

30 de agosto de 2023: propone a Sánchez una legislatura de dos años y seis pactos de Estado

Un mes después, el Rey Felipe VI recogió el ofrecimiento de Feijóo y lo propuso como candidato a la investidura. A partir de entonces, el líder del PP abrió una ronda de reuniones con los partidos políticos. El primero fue Pedro Sánchez, a quien hizo dos ofrecimientos: una legislatura de dos años y seis pactos de Estado. “No renuncio a que algún día los principales partidos nacionales se puedan dar la mano, caminar juntos y entenderse”, expresó Feijóo, que abogó por el entendimiento entre PP y PSOE por “responsabilidad histórica”. “Le he planteado una legislatura sometida a un plazo sin trampa ni cartón”, justificó. “Mi decisión es ofrecerle un gran pacto durante un tiempo para sosegar España, disminuir la tensión y la polarización de la vida política, finalizar los bloques y los bloqueos y resetear nuestro país”, argumentó Feijóo en rueda de prensa. Pero Sánchez cerró la puerta a ello. “No voy a ser presidente del Gobierno a costa y en contra de la igualdad de todos los españoles”, subrayó. Y esa misma idea fue la que repitió posteriormente en la tribuna del hemiciclo.

 

27 de septiembre de 2023: una investidura fallida reivindicando que tenía los votos a su “alcance”

A finales de septiembre, Feijóo se sometió a la investidura. Solo consiguió el apoyo de Vox, UPN y Coalición Canaria. Se quedó a cuatro votos de la mayoría absoluta necesaria después de que el PNV rechazara apoyarla por su complicidad con la extrema derecha. Durante su discurso, Feijóo expresó una de las ideas que le ha echado en cara el PSOE en los últimos meses: no haber sido presidente porque no quería (aunque él nunca dijo textualmente estas palabras). “A los dos, [Puigdemont] nos ha ofrecido exactamente lo mismo”, afirmó el líder del PP interpelando a Pedro Sánchez. “La única diferencia solo puede radicar en la integridad de los dos candidatos posibles que pueden responderle. Tengo a mi alcance los votos para ser presidente, pero no acepto pagar el precio que me piden para serlo”, presumió Feijóo.

Dos meses más tarde, durante su debate de investidura, Pedro Sánchez puso el dedo en la llaga: “Había que justificar de alguna manera que había ganado aunque estaba perdiendo las votaciones. Entonces nace la original teoría de No soy presidente porque no quiero”, proclamó en medio de una carcajada. Y Feijóo volvió a la carga: “Yo comprendo que usted se toma a broma todo. Esa risa queda grabada en la memoria de los españoles. Usted no concibe que alguien renuncie a ser presidente del Gobierno. Yo no soy presidente porque no me vendo ni vendo a los españoles”.

 

12 de diciembre de 2023: la batalla contra la amnistía empieza equiparándola con el 23F

Uno de los principales polos de oposición de Feijóo contra Sánchez ha sido la ley de amnistía. El líder del PP consideró que el primer debate parlamentario era la “sesión más triste y más decadente” desde el intento del golpe de Estado del 23F y catalogó la norma del olvido penal de “retroceso democrático inédito”. Meses más tarde, antes de la última votación en el Congreso, esgrimió que la norma “humilla” a los jueces que “defendieron la democracia” en Catalunya y “reescribe la historia”. Más allá del combate dialéctico, Feijóo mobilizó a miles de personas a la calle en diferentes concentraciones en nueve meses. Entre otras cosas, defendió una movilización permanente y llamó a “rebelarse” contra los pactos del PSOE con Junts. Después de la entrada en vigor de la ley, el PP la recurrió al Constitucional y Feijóo ha intensificado sus ataques al TC, acusándolo de ser el que tiene “más sospechas de parcialidad” de la historia.

10 de febrero de 2024: se abre a un “indulto condicionado” a Puigdemont

Pasada la investidura de Sánchez, el primer acercamiento de Feijóo a Junts llegó lejos de los micrófonos. En medio de la campaña de las elecciones gallega, trascendió que el líder del PP estaría abierto a conceder un indulto a Carles Puigdemont condicionado a que rinda cuentas ante la Justicia, cumpla la condena, pida la medida de gracia y renuncie al referéndum y la independencia por la vía unilateral. Además, los populares reconocieron que estudiaron la legalidad de la ley de amnistía cuando abordaron con Junts la constitución de la Mesa del Congreso y la investidura de Feijóo, pero la descartaron tras comprobar, en 24 horas, que era ilegal. En público, Feijóo había subrayado que el PP “tardó menos de 24 horas en decir que no y en rechazar totalmente la amnistía”. “Dije y diré que no a cualquier indulto porque no se da ni una de las posibles condiciones”, defendió el día siguiente.

26 de marzo de 2024: confirma Alejandro Fernández como candidato el 12M a pesar de las fricciones

Un líder territorial que no comulga con Feijóo es Alejandro Fernández, el presidente del PP de Catalunya. De hecho, después de que Pere Aragonès anticipara las elecciones, hubo unas semanas de incertidumbre sobre quien sería el candidato del PP en los comicios ante las reticencias de Feijóo. Finalmente, se vio abocado a aceptar al líder del PP catalán, que recibió el “respaldo” de los “principales activos políticos” del partido. Sin embargo, previamente se habían hecho patentes la distancia entre los planteamientos de los dos dirigentes: mientras Feijóo admitía contactos con Junts, Fernández cerraba la puerta a cualquier diálogo: “No tengo nada que hablar con prófugos golpistas, es de Barrio Sésamo”. Unos meses antes, Alejandro Fernández había desautorizado a Feijóo, que había reconocido en una entrevista en El Mundo que Junts no era su rival político e ideológico: “Junts sí que es mi rival”, le respondió el líder del PP catalán. “Un partido con una tesis esencial que es que España es una dictadura dirigida por un rey fascista. Que alguien me diga de qué se tiene que hablar con ellos”, añadió.

3 de junio de 2024: la primera vez que abre la puerta a una moción de censura con Junts

Otra de las ideas que ha ido sobrevolando el liderazgo de Feijóo ha sido la hipotética y potencial moción de censura para echar a Pedro Sánchez. La primera vez que se pronunció sobre ello fue en junio, cuando lo circunscribió al “contexto adecuado” y a “pensar que puede ser útil en ese contexto”. Más claro fue Feijóo en noviembre, cuando verbalizó una invitación directa: “Si alguno de los socios quiere acabar con todo esto, sepan que estoy a disposición para abrir una nueva etapa en nuestro país”. Y en enero lo reiteró: “Si los señores de Junts quieren elecciones y apoyan una moción de censura, tengan la seguridad que presentaré una moción de censura si tengo los apoyos suficientes”. Sin embargo, en las últimas semanas ha descartado dar el paso sin tener la garantía de que prospere.

25 de junio de 2024: el pacto con el PSOE para desbloquear el CGPJ

Una de las pocas grandes alianzas entre el PP y el PSOE llegó el pasado verano. Después de cinco años y medio con el mandato caducado, los dos partidos consiguieron acordar la renovación del Consejo General del Poder Judicial. El pacto llegó después de seis meses de negociaciones con la mediación de la Comisión Europea. De hecho, esto fue una propuesta que planteó Feijóo a Sánchez a finales de 2023 alegando que tenía “muy difícil fiarse” de la Moncloa y apostando por asegurar que la renovación del CGPJ se hacía con “todas las garantías de independencia”. Finalmente, después de varias reuniones sin acuerdo, ambos partidos lograron la fumata blanca. “Se ha refrenado cualquier ansia que el PSOE pudiese tener en colonizar el Poder Judicial”, presumió Feijóo el mismo día del pacto. El líder del PP celebró que se impusiera la “imposibilidad de intromisión política en la justicia” y se acabara “cualquier posibilidad de controlar políticamente” el CGPJ.

11 de julio de 2024: Vox “se pasa de frenada” al romper los gobiernos autonómicos con el PP

Uno de los momentos de más tensión entre el PP y Vox fue el pasado verano. Génova aceptó el reparto de 347 menores migrantes a las comunidades autónomas y esto llevó a Santiago Abascal a romper todos los gobiernos de coalición: Extremadura, Aragón, Illes Balears, País Valencià, Castilla y León y Murcia. “Si Feijóo quiere continuar estafando a sus votantes, allà él, nosotros no lo haremos”, proclamó el líder de Vox. Mientras que el presidente del PP lamentó que el partido de extrema derecha se hubiera “pasado de frenada” y hubiera “descarrilado” y pidió a Vox que “no entorpeciera” el “imparable cambio político”. Después de la consumación del divorcio, las relaciones en las autonomías continuaronn rotas hasta que hace quince días Carlos Mazón y Vox llegaron a un acuerdo para los presupuestos del País Valencià. Mazón adoptó el discurso ultra, pero fue avalado por Génova. En paralelo, Feijóo ha multiplicado los ataques a Vox por su complicidad con Donald Trump.

 

27 de diciembre de 2024: alianzas con Junts “sin chantajes ni amenazas”

Las últimas semanas de 2024 estuvieron marcadas por la complicidad parlamentaria entre el PP y Junts en el Congreso de los Diputados. Ambos partidos, por ejemplo, consiguieron tumbar el impuesto a las energéticas. “El Partido Popular reúne mayorías y saca leyes adelante no de cualquier forma y no a cualquier precio: sin ceder a chantajes, sin subastar al Estado y sin cambiar de principios”, puso en relieve Feijóo. “Coincidir para cumplir el programa electoral sin chantajes ni amenazas es lo que tiene que hacer alguien que quiere optar a la presidencia del Gobierno”, añadió el líder del PP, que también verbalizó que Sánchez “debería detener” a Carles Puigdemont. Días antes, Feijóo había guiñado el ojo a Junts a costa de la petición para que Pedro Sánchez se sometiera a una cuestión de confianza (que finalmente los juntaires retiraron para dar margen a la negociación). “Señora Nogueras, por supuesto que Sánchez no es de fiar y les seguirá engañando”, verbalizó el líder del PP durante una sesión de control al Gobierno en el hemiciclo del Congreso.

 

14 de marzo de 2025: el tira y afloja sobre el futuro de Carlos Mazón

Los últimos meses han estado marcados por la relación entre Alberto Núñez Feijóo y Carlos Mazón después de la DANA que causó más de 200 muertes en el País Valencià. El líder del PP ha ido dando bandazos y ha ido saltando del apoyo a la puesta en duda sucesivamente. La misma semana de las riadas, desde València, Feijóo defendió la gestión del presidente valenciano y responsabilizó a la AEMET. Quince días después, se mostró partidario a “hacer autocrítica”, pero pidió “distinguir entre los errores humanos y la falta de humanidad”. Más adelante, animó al PP valenciano a “seguir reconociendo los errores y asumiendo responsabilidades”, elogió a Mazón por haber “dado la cara”, pero admitió que “ninguno de los dos gobiernos [el valenciano y el español] estuvo a la altura” en la gestión de la DANA. Finalmente, hace pocas semanas dejó de condicionar el futuro del presidente valenciano a la reconstrucción para ligarlo a la investigación judicial: “Investigaremos hasta el final. Veremos donde están las responsabilidades, dejamos que las investigaciones avancen”, sostuvo desde Valladolid, donde apuntó que, más adelante, los políticos podrán “asumir las responsabilidades que correspondan”.