Un estudio realizado por investigadores del Hospital Clínic-IDIBAPS de Barcelona y del Hospital Universitario de Canarias demuestra que la prueba de sangre oculta en excremento y la colonoscopia tienen una eficacia equivalente para detectar preventivamente el cáncer colorrectal. Es decir, que una prueba mucho menos invasiva para los pacientes, como es el análisis de sangre oculto en excrementos, puede dar la misma seguridad que la tradicional colonoscopia en estos casos.
La investigación ha sido publicada por la revista científica The Lancet y los resultados se han presentado este viernes en una rueda de prensa, solo unos días antes del Día mundial del cáncer de colon, el 31 de marzo. El estudio ha consistido en el seguimiento durante diez años a 57.000 personas para comparar la eficacia de las dos principales estrategias para el cribado del cáncer de colon y recto. El cáncer de colon es el de más incidencia en el Estado español y la detección precoz es clave para prevenir y diagnosticar la enfermedad en fases iniciales, cuando las posibilidades de curación son más altas.
Mortalidad similar
La mortalidad por cáncer colorrectal después de diez años fue similar en los dos casos, del 0,22% en el grupo de la colonoscopia por el 0,24% en el de la prueba en excrementos, por lo cual indica que el test es igual de eficaz que la colonoscopia para reducir la mortalidad por cáncer colorrectal a los programas de cribado.
"La conclusión es que una prueba menos invasiva como es el test de sangre oculta en excrementos consigue los mismos resultados en términos de reducción de la mortalidad y de reducción de nuevos casos de cáncer en comparación con la colonoscopia", ha afirmado el doctor Antoni Castells, director asistencial del Clínico y ninguno del grupo Oncología gastrointestinal y pancreática del Instituto de Investigaciones Biomédicas Augusto Pi i Sunyer (IDIBAPS).
En este sentido, el doctor Enrique Quintero, gastroenterólogo del Hospital Universitario de Canarias y catedrático de la Universidad de La Laguna en Tenerife, apunta que, "eso podría aumentar la participación en los programas de cribado, ya que el test immunoquímico fecal es más cómodo y menos invasivo para quien quiere participar. Además, implementar esta prueba podría ser más rentable y accesible para una mayor parte de la población".
Desde el Hospital Clínic se subraya que esta investigación refuerza la importancia de los programas de cribado y demuestra que la prueba de sangre oculta en excremento es una herramienta clave para la detección precoz del cáncer colorrectal, mejorando así las tasas de supervivencia y reduciendo la mortalidad asociada a esta enfermedad.