En junio de 2021, entró en vigor la ley de la eutanasia y, desde entonces, cada año más y más catalanes han solicitado asistencia para morir. El pasado año 2024 se dispararon un 63% las solicitudes con respecto al año 2023. Concretamente, según el informe presentado este lunes por el Departament de Salut, el año pasado se recibieron 358 solicitudes para recibir la prestación de ayuda para morir (PRAM). Albert Planes, médico de familia y vocal de la Comissió de Garantia i Evaluació Catalunya (CGAC), apunta que se recibieron prácticamente una solicitud al día.
De la misma manera que el número de solicitudes ha aumentado, también lo han hecho el número de peticiones aceptadas. Con respecto al 2023, el año pasado se aprobaron un 73% más de solicitudes, es decir, 189. De estas, se han podido realizar 142 prestaciones, lo cual supone un 51% más que el año pasado. Clara Pareja, directora general de Ordenación y Regulación Sanitaria, ha apuntado que 121 personas murieron antes de recibir la prestación. Tanto Pareja como Planes, han remarcado que a menudo los pacientes inician el trámite en fases muy avanzadas de la enfermedad. "En muchos casos, se pide demasiada tarde", ha apuntado Planes, a quien ha subrayado: "Eso no quiere decir que en estos casos el paciente no reciba una muerte digna, ya que será acompañado por profesionales hasta su muerte".
Por otra parte, de entre las solicitudes, 36 recibieron informes desfavorables y 23 presentaron una reclamación, de las cuales nueve acabaron con un informe favorable. En total, 25 peticiones fueron denegadas.
Perfil del demandante
La mayoría de personas que solicitan la eutanasia son mujeres (53%), de una media de edad de 75 años. Los hombres (47%) que solicitan esta prestación hace una media de 74 años. En cuanto a las solicitudes que se llegan a materializar, se mantienen las diferencias por género y una media de edad muy similar. Aun así, Pareja ha remarcado que se reciben casos de todas las edades, desde la veintena hasta la noventa.
La mayoría de las solicitudes en este periodo han estado enfermos con condiciones oncológicas, seguido por las enfermedades neurodegenerativas. Aun así, esta situación se invierte cuando se pone el foco en el número de peticiones aceptadas. Aun así, Planes ha señalado que es muy posible que el futuro es probable que la mayoría de las peticiones aceptadas por enfermedades oncológicas supere las neurodegenerativas.
El papel del documento de voluntades anticipadas
A la presentación del informe de Salut ha participado la presidenta de la Asociación Derecho a Morir Dignamente (DMD), Cristina Vallès, quien ha puesto en valor la tarea de todos los profesionales involucrado en este proceso, desde la administración hasta los sanitarios. Vallés ha apuntado que la gran accesibilidad del documento de voluntades anticipadas (DVA) permite normalizar y difundir el acceso a la eutanasia. La presidenta de DMD ha matizado que este tipo de documento no está relacionado necesariamente con la eutanasia, sino "todos los aspectos del final de la vida". De hecho, el pasado 2024 aumentó en un 52% el número de documentos de voluntades anticipadas firmados en el país.