El Hospital Clínic de Barcelona-Institut d'Investigacions Biomèdiques August Pi i Sunyer (Idibaps) ha tratado a 502 pacientes con terapias CAR-T propias, un tipo de inmunoterapia avanzada personalizada contra el cáncer, con muy buenos resultados. En la mitad de los casos, estas terapias consiguieron la remisión completa de las células tumorales. El director general del Clínic, Josep Maria Campistol, ha remarcado que se trata de un hito importante y ha agradecido la colaboración a todas las instituciones implicadas, entre las cuales el mismo Idibaps, el Instituto de Salud Carlos III, el Servei Català de la Salut y la Fundación La Caixa.
Las terapias CAR-T que se administran actualmente parten del Proyecto Ari, bautizando en honor de una joven paciente que murió de leucemia el año 2016. A partir de su caso, se empezaron a investigar estas terapias personalizadas. Desde el inicio del proyecto, los investigadores han desarrollado dos terapias CAR-T ya aprobadas por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps): el Ari-0001, indicado para pacientes con leucemia aguda linfoblástica (LAL) y ahora pendiente de la aprobación a escala europea, y el Ari-0002h.
Ya se han empezado a tratar a pacientes con el Ari-0003 y el Ari-0007 y se ha aprobado un ensayo clínico para un Ari específico para el cáncer de mama, así como se está haciendo investigación en unos 20 Ari más.
¿Cómo es este tipo de terapia?
El jefe del servicio de Inmunología del Clínic, Manel Juan, ha explicado que las CAR-T son menos tóxicas y más específicas que la radioterapia o la inmunoterapia, ya que son células del paciente modificadas que solo atacan a las tumorales y protegen a las sanas. “Cada uno de los CAR-T producidos representa no solo un avance médico, sino también la dedicación, experiencia y compromiso de todos los profesionales implicados”, ha celebrado Juan.
En los pacientes tratados por el Clínic, las CAR-T han permitido eliminar en torno al 50% de los cánceres: un 90% de los casos de LAL, un 60% de mielomas múltiples y un 50% de linfomas. En el caso de la LAL, la única cuyos efectos se han estudiado a largo plazo, la cifra de pacientes vivos y curados al cabo de 4 años es de un tercio del total.
“La inmensa mayoría de los 502 tratamientos mencionados ha sido destinado a personas con un cáncer de la sangre resistente a los tratamientos convencionales. Los Ari supusieron una esperanza de vida, y ahora muchos de estos pacientes están cuidados”, ha explicado el doctor Alvaro Urbano-Ispizua, coordinador del Programa CAR-T del Clínic-Idibaps y jefe del grupo Trasplante de progenitores hemopoyéticos de Idibaps.