El coronavirus ha disparado las muertes en Barcelona un 134,44% desde el inicio de la emergencia sanitaria en relación a la media de la última década, un porcentaje de mortalidad que se ha ensañado especialmente con los distritos de Horta-Guinardó y Nou Barris.

Según ha detallado este sábado la concejala de Salud, Gemma Tarafa, desde el 1 de marzo hasta el 9 de abril murieron en la capital catalana un total de 3.758 personas, mientras que la media de los últimos diez años en este mismo periodo era de 1.603 personas, lo que lanza un "exceso de mortalidad", ha dicho, de 2.155 vecinos.

Los barrios más afectados

Estos datos, que responden a la crisis de la Covid-19, no se distribuyen de manera homogénea entre los barrios de la ciudad, sino que han afectado especialmente en los distritos de Horta-Guinardó y Nou Barris, así como a determinadas áreas censales de Sant Adreu, Ciutat Vella y Sant Martí.

Precisamente en los barrios de estos distritos ha lanzado el consistorio un plan de choque para reforzar la presencia policial de la Guardia Urbana y mejorar la información sobre el confinamiento.

Según Tarafa, la mayor prevalencia de muertes y contagios en estos distritos se debe a razones de edad, como Horta-Guinardó, ya que suelen vivir personas más ancianas, así como motivos socioeconómicos, que se notan especialmente en Nou Barris.

"Hay personas que viven en hogares donde es más difícil hacer el confinamiento y que han tenido que salir a trabajar más que en otros barrios", ha señalado, antes de añadir: "Es una mezcla entre la edad y el nivel socioeconómico".

Por eso, el consistorio presentará la semana que viene un programa dirigido a personas o familias con mayor prevalencia de infectados o contactos de riesgo que, por motivos personales, tienen dificultades para cumplir el confinamiento y en el cual se facilitarán recursos como alimentación o incluso alternativas residenciales.