Anagrama guarda silencio sobre el libro sobre José Bretón, que no se ha distribuido, aunque la previsión era que este miércoles llegara tanto a las librerías como internet. Hasta este miércoles noche, el editorial no ha ofrecido ninguna explicación al respecto, en medio diferentes procedimientos judiciales en torno a la publicación o no de El odio. La Fiscalía presentó este martes un recurso ante la Audiencia de Barcelona para pedir de nuevo la suspensión porque considera que es la única vía disponible para evitar una "inminente lesión" de los derechos de los menores asesinados —José y Ruth, que el año 2011 tenían seis y dos años.

Fue el lunes cuando el juez denegó la suspensión de la distribución del libro del periodista Luisgé Martín, denegando así la medida cautelar solicitada por la Fiscalía de Menores —a raíz de la petición de amparo de la madre de los menores—. Según el juez, suspender la publicación podía suponer un agravio del derecho a la libertad de expresión y argumentaba que no había bastantes datos por resolver si el libro suponía una vulneración de los derechos, ya que se desconoce el contenido íntegro. Sin embargo, el libro no se ha distribuido este miércoles, y tampoco estaba disponible para ser adquirido por internet.

En su recurso, la Fiscalía alegó que el argumento del juez no tiene fundamento porque, precisamente, Anagrama ha incumplido con una obligación legal. ¿Cuál? La de comunicar y dar traslado a la Fiscalía del contenido del libro antes de su publicación para poder examinarle y emitir un dictamen sobre la posible intromisión ilegítima del derecho al honor de los menores. Hasta el momento, lo que se sabe es que el periodista y el asesino intercambian cartas, y que en estas cartas el asesino explica cómo mató a los hijos.

Anagrama emitió un comunicado el pasado 21 de marzo en el cual consideraba que tanto el autor como el editorial tenían el derecho de publicar la obra, todo y que a la espera de las resoluciones judiciales. La editorial señaló que era plenamente consciente de la "monstruosidad de los crímenes cometidos por José Bretón" y que comprende "la sensibilidad que puede suscitar la exploración de la condición del asesino que aborda al escritor Luisgé Martín a El odio", aunque indicaba que la literatura trata siempre de realidades complejas y dolorosas —poniendo de ejemplo crímenes plasmados en obras de Emmanuel Carrère y Truman Capote—. Por su parte, el periodista emitió otro comunicado para defender que ha escrito el libro con "el mayor respeto hacia las víctimas" y negar que le diera voz al asesino: "Se le quita, niega su explicación de los hechos, lo enfrenta con sus contradicciones".