El imán de Ripoll Abdelbaki es-Satty, cerebro de los atentados yihadistas del 17 de agosto de 2017 en Barcelona y Cambrils, era una confidente del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) y cobraba 500 euros al mes de la institución pública por sus servicios, a través de la oficina de Girona. Así lo han confirmado fuentes del CNI al diario ABC, que este miércoles publica detalles de la relación entre el terrorista y los servicios de inteligencia españoles desde al menos 2014 —el imán entonces estaba en prisión por un delito de drogas y agentes del CNI lo captaron como confidente.

Según explican conocedores de la relación del CNI con es-Satty en el citado diario, el agente responsable del contacto visitaba al imán de Ripoll recurrentemente y este “nunca mostró ser violento, y mucho menos intención de cometer un atentado”. Tampoco habría dado información sobre la identidad de los jóvenes a los que adoctrinó y que cometieron los atentados. De hecho, de acuerdo con la fuente de la inteligencia española, los informes que se extraían de es-Satty eran insustanciales y no aportaban información de valor. Por ello, el responsable de establecer el contacto con el imán “no tenía nada de ganas de ir a verlo, le disgustaba mantener la relación y retrasaba los encuentros lo máximo posible, hasta que tenía que hacer los pagos”, aseguran las mismas fuentes.

“Dejadez” en el vínculo con el terrorista

Entonces, el responsable de la División de Contraterrorismo del CNI era Luis García Terán, actual secretario general de la institución —el número 2 de los servicios secretos españoles—. Tras los atentados, este encargó un informe sobre la relación del CNI con el imán de Ripoll, en el que se concluye que ni el agente encargado de la fuente ni el director de la oficina de los servicios de inteligencia españoles en Girona se preocuparon mucho por es-Satty, por lo que fuentes conocedoras lo describen al ABC como “simple dejadez”. En ningún caso, precisan, hubo constancia de la preparación de los atentados ni voluntariedad de dejarles hacer. Según las citadas fuentes, les “pilló completamente por sorpresa” y rechazan “teorías de la conspiración”. 

Esta versión contradice las declaraciones del terrorista Mohamed Houli Chemlal en la comisión de investigación en el Congreso de los Diputados, en la que aseguró que el CNI tenía conocimiento de las intenciones del imán y lo permitieron. “Lo digo ahora y no lo digo antes por temor a represalias o que me pudiera perjudicar, pero ya estoy condenado y no tengo nada que perder”, añadió el joven terrorista, ahora condenado y en prisión. Sin embargo, las citadas fuentes de inteligencia españolas valoran en el ABC que esto se trataría de una declaración preparada para alimentar la teoría de algunos sectores del independentismo de que el CNI tiene responsabilidad de los atentados por omisión intencionada para dar un escarnio a Catalunya por el Procés.