Si durante el mes de abril la prioridad máxima del ministerio de Sanidad era evitar que colapsara el sistema hospitalario, ahora que parece haber conseguido dominar y allanar la curva, el gobierno Sánchez ha revisado el sistema de control y evolución de la epidemia. La nueva meta es detectar con celeridad los casos activos que puedan generar infecciones y cortar inmediatamente la cadena de transmisión del coronavirus.
El Gobierno ha optado por revisar el método de seguimiento y control de la enfermedad. Según el coordinador de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, ahora mismo España se encuentra en una "fase de muy baja transmisión" y "es mucho menos probable que el virus esté presente en el ambiente". Por eso a partir de ahora los esfuerzos se focalizarán no tanto en la cantidad de casos como en la localización específica de donde se detectan. Para esta tarea será imprescindible el trabajo de los rastreadores.
La información que solicita el ministerio de Sanidad a las comunidades autónomas para elaborar los informes diarios cuenta con nuevos indicadores para supervisar el número de sospechosos diarios, así como el rastreo de su entorno y los posibles contactos afectados. Hasta ahora las autonomías entregaban los datos al ministerio a las 9 de la noche del día anterior. A partir de hoy, lo harán a las 12 del mediodía del mismo día. El objetivo, según el Gobierno, es que "el seguimiento de la pandemia sea más detallado y fino". Las comparecencias del coordinador de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, pasan desde este lunes de la mañana por la tarde, en torno a las 17h.
Los nuevos indicadores en que se basará el Gobierno para supervisar la evolución del coronavirus y que tendrán que remitir las comunidades autónomas son:
- Casos sospechosos: cualquier persona con cuadro clínico de infección respiratoria aguda -independientemente del nivel de gravedad, siempre que haya aparecido de manera repentina- o cualquiera de los síntomas compatibles con la Covid-19 como son esquilados, fiebre, o dificultad para respirar.
- Pruebas PCR: cualquier sospechoso de coronavirus tiene que ser sometido a un test PCR en un plazo máximo de 24 horas y las CCAA tendrán que informar de cuántas pruebas han hecho y el resultado que han dado.
- Rastreadores: así se ha bautizado el equipo de profesionales que velarán por una rápida reacción para apagar posibles rebrotes. Son trabajadores de la atención primaria especializados en epidemiología que interrogarán los infectados para identificar y cortar la posible cadena de transmisión que hayan dejado por el camino. Cada comunidad autónoma tendrá que detallar con cuántos rastreadores cuenta y de cuántos ciudadanos se hacen cargo.
- Contactos estrechos: todos los que hayan estado en menos dos metros de uno infectados durante más de 15 minutos.