Dos semanas después de su ingreso en el Hospital Gemelli de Roma por una neumonía bilateral y otras complicaciones, el papa Francisco ha mostrado este jueves una mejoría, pero necesita tratamiento con "altos flujos" de oxígeno y el cuadro clínico todavía es "complejo", según el último parte médico difundido por el Vaticano. El pronóstico del pontífice está reservado, es decir, sin desvelar la posible evolución de su salud, pero la Santa Sede ha dicho que se necesitarán "más días de estabilidad clínica" para aclarar su desarrollo. "El estado clínico del Santo Padre también se confirma en mejora. Hoy ha alternado la terapia de oxígeno a alto flujos con la máscara de oxígeno", ha informado la oficina de prensa del Vaticano.
A pesar de lo delicado de la situación, por segundo día consecutivo el boletín de la Santa Sede no ha hablado de un estado "crítico" del pontífice, tal y como pasaba desde el 22 de febrero. En este sentido, fuentes vaticanas consideran que el papa "está saliendo de la fase crítica", debido a una "mejoría del cuadro clínico general". Además, el uso de la máscara de oxígeno, según las fuentes mencionadas, es "una solución más ligera" en el suministro de oxígeno a un paciente. El comunicado de ayer miércoles ya apuntaba a que el pontífice había experimentado una "nueva y leve mejoría" y que la tomografía torácica que le habían realizado demostraba una "evolución normal" de la neumonía.
Después de pasar la última noche tranquilamente, el pontífice ha desayunado e incluso se ha podido sentar en la butaca de su habitación. El papa Francisco ha dedicado la mañana de este jueves a la fisioterapia respiratoria y el reposo, mientras que por la tarde ha ido a rezar a la capilla del apartamento privado que los papas tienen en la planta décima del hospital. Posteriormente, se ha dedicado a tareas laborales, como estudiar y firmar documentos. Según fuentes vaticanas, su estado de ánimo "sigue siendo bueno" y consigue comer sólido. Por ahora, los actos programados para el sábado permanecen anulados, así como el ángelus del domingo. Ahora bien, el Vaticano continuará con la plegaria del rosario por la salud del papa en la plaza de San Pedro.
En este sentido, centenares de argentinos se congregaron el lunes en una misa celebrada en la plaza Constitución de Buenos Aires para rezar por la salud del papa Francisco, ya que fue arzobispo de la capital argentina y cardenal primado del país sudamericano hasta su elección como sumo pontífice en marzo de 2013. El arzobispo Jorge García Cuerva recordó que en esta misma plaza el actual pontífice celebraba misas a menudo y "levantaba su voz denunciando tanta injusticia, clamando junto a los más pobres por mejores condiciones de vida".