Insólita situación en el Estartit (Baix Empordà). Una discusión entre una cliente y la propietaria de una panadería para pedir una barra de pan en catalán ha acabado en los juzgados. Todo pasó el 22 de junio de 2024, cuando la denunciada fue a la tienda, de la cual era clienta habitual, a buscar una barra de pan. La trabajadora le pidió que se lo pidiera en castellano y la cliente se negó, para mantener el catalán. Eso hizo estallar una acalorada riña verbal, ante la atónita mirada del resto de clientes. Al cabo de unos días, además, la clienta volvió a la panadería para volver a quejarse y le recriminó la actitud. Lo hizo hasta en dos ocasiones. También aparecieron mensajes criticando la situación en las redes sociales. Eso hizo que la propietaria del local interviniera y pusiera una querella contra la clienta por acoso y por amenazas. El caso, tal como avanza este jueves la ACN, está ahora en los juzgados.

Según ha admitido el abogado de la cliente demandada, Arnau Muntadas, en declaraciones a la citada agencia, la mujer volvió a la tienda hasta una tercera vez, ya para reclamar una hoja de reclamaciones para poner una queja formal. En este caso, por lo que habitualmente se denuncia como vulneración de los derechos lingüísticos. Este, explica Muntadas, es el argumento que esgrime la acusación para poner una querella penal por acoso. La defensa de la acusada, a su vez, considera que el hecho de haber ido a pedir explicaciones "en ningún caso" puede suponer un delito y asegura que hace meses que su cliente no habla con la demandante. Con respecto a las publicaciones en las redes, el abogado sostiene que no las hizo su clienta. Por todo ello, Muntadas considera que "no hay recorrido penal" y pide que se archive la causa.

La defensa no ve recorrido penal

A la vista judicial que se ha hecho este jueves a la Bisbal se han citado las dos partes, pero solo ha declarado la demandante como testimonio. Con respecto a la demandada, se ha acogido al derecho a no declarar, según ha explicado el abogado a la ACN. El motivo, señala Muntadas, es que primero quiere que lo hagan los testigos que aquel mismo día estaban a la panadería y en los días posteriores en los cuales su cliente volvió a recriminar la actitud de la propietaria. "No se han practicado todas las pruebas, una vez se haya hecho nuestra cliente no tiene ningún problema a hacerlo", ha remarcado el abogado de la cliente denunciada, que avisa de que una vez se haya acabado todo el procedimiento, "se reservan las acciones legales que consideren pertinentes".