Renfe ha pospuesto el lanzamiento del servicio de la ruta de AVE entre Barcelona y Toulouse prevista para abril de este 2025. La principal empresa de transporte ferroviario en el estado español ha justificado el aplazamiento al argumentar que las "dificultades y retrasos sucesivos" para operar en Francia imposibilitan que se acabe la operación. Estaba previsto que el nuevo trayecto se iniciara este mes, según explicó Renfe a finales del año pasado. Mientras tanto, sin embargo, el expresidente de la operadora, Raül Blanco, renunció al cargo y fue sustituido por Álvaro Fernández de Heredia, el cual ha dejado en el aire la continuación del proyecto.
Según ha explicado Renfe, se ha abierto un proceso "de análisis y reflexión sobre su estrategia global" en Francia, donde desde hace muchos meses se está encontrando muchos obstáculos burocráticos para poner en marcha la ruta Barcelona-París. Se trata de dificultades administrativas y retrasos en la obtención de permisos para operar en el país europeo. De hecho, la empresa de transporte ferroviario se ha tenido que enfrentar a varios desafíos en el mercado francés para establecer nuevas rutas.
Renfe ya contaba con el certificado de seguridad necesario al cumplir todos los requisitos de la agencia de seguridad francesa que le permitía circular entre Perpinyà y Toulouse. El Barcelona-Toulouse, de hecho, era un trayecto que la compañía llegó a ofrecer conjuntamente con SNCF hasta la pandemia. Sin embargo, la sociedad mixta formada por Renfe y SNCF se rompió en diciembre del 2021 y desde entonces la empresa francesa empezó a operar el trayecto Barcelona-París por su cuenta, mientras que Renfe tuvo que empezar desde cero con los permisos para volver a Francia, tanto en el trayecto entre las dos capitales como en otros.
La operadora española obtuvo los permisos y formó el personal, además de recuperar las rutas en solitario con Marsella, Lyon y ahora lo iba a hacer con Toulouse. Por su parte, SNCF ha seguido operando en España desde el 2021 bajo las marcas TGV Inoui (Barcelona-París) y Ouigo (Barcelona-Madrid). En este contexto, Renfe ha decidido ahora revisar su estrategia global en Francia y, en concreto, el trayecto entre Barcelona y Toulouse, antes de continuar con la expansión de servicios. El proceso de reflexión de la empresa coincide con el cambio de la presidencia.
La planificación inicial de Renfe para esta ruta contemplaba un tiempo de viaje aproximado de tres horas y media entre Barcelona y Toulouse, con paradas intermedias en Girona, Figueres, Perpinyà y Carcasona. Esta conexión también tenía que permitir enlaces con otras ciudades como Madrid, Zaragoza, Tarragona, València, Lleida y Castelló, ampliando así las opciones de movilidad transfronteriza.