El año 2025 ha empezado muy negro en las carreteras de Catalunya y con el director general de Trànsit, Ramon Lamiel, en el punto de mira de la oposición, que pide su dimisión por su incapacidad, aseguran desde Junts, para poner orden, entre otros, en la AP-7, una de las carreteras más conflictivas de este primer trimestre. Durante los primeros meses de 2025 se han registrado, en toda la red viaria de Catalunya, 41 víctimas mortales. Un 46,6% más respecto al mismo periodo de 2024. Unas cifras escalofriantes. La consellera Núria Parlon, titular de Interior y Seguridad Pública, ha comparecido en la comisión de Interior del Parlament de Catalunya para dar explicaciones a los grupos parlamentarios.
La consellera, que ha comparecido acompañada del cada vez más cuestionado director general de Trànsit y también del jefe de los Mossos d’Esquadra, el comisario en jefe Miquel Esquius, y la comisaria de la División de Movilidad, Mònica Luís, ha anunciado las medidas —por ahora, parches— que se quieren poner en marcha para frenar esta sangría de accidentes mortales en Catalunya. En la mayoría de los accidentes (también los que acaban con heridos graves, que han bajado mínimamente en relación con 2024, aunque compensado con las víctimas mortales, los datos no son buenos pese a los malabares del director de Trànsit) intervienen el exceso de velocidad y también la presencia de alcohol y drogas, según los datos provisionales de las investigaciones de los accidentes de tráfico de los últimos meses. La siniestralidad ha mantenido su carácter disperso, aunque las siete víctimas mortales de la noche de Carnestoltes también han disparado la diferencia.
Más carros radar para cazar conductores fitipaldis
Entre las medidas que la titular de Interior y el director de Trànsit han anunciado en el Parlament destaca la incorporación de seis nuevos carros radar —actualmente hay cuatro— y otro helicóptero para seguir controlando la velocidad y la siniestralidad dispersa en la red. Este despliegue se hará con más frecuencia en las vías con una siniestralidad más elevada. Desde Trànsit se cree que el control, con las consiguientes sanciones, es el mejor arma que tienen los Mossos d’Esquadra para controlar la situación y reducir la siniestralidad, que es el objetivo del departamento: llegar, esperan, a reducirla un 50% de cara a 2030, en comparación con los datos de 2020. De momento, el plan necesita mejorar. Parlon ha heredado una Direcció General de Trànsit con el director general nombrado por el anterior Govern, que plantea cambios a largo plazo y sin muchas novedades, a pesar del espectacular crecimiento de víctimas mortales y la congestión continuada, sobre todo, en la AP-7.

Los cuatro carros que ya trabajan han multado a 110.000 conductores a lo largo de 2024, lo que representa que el 7% de los 2.500.000 vehículos analizados circulaban a mayor velocidad de la permitida. Ha destacado esta cifra porque, antes de empezar a usar estos sistemas de control de la velocidad, había un 20% de automóviles que no respetaban las limitaciones. Además, Parlon ha detallado que Trànsit ha trazado 1.100 kilómetros, del total de 12.000 de la red viaria interurbana, con más concentración de accidentes en general y donde, a la vez, se han registrado víctimas mortales o graves. Ha dicho que en estos puntos los Mossos están desplegando las cajas naranjas de radar y, además, sitúan sus radares móviles.
Una de las estrategias que también implantará Interior en las carreteras AP-7 y C-58, en su paso por Terrassa, es el sistema de velocidad variable, que ya funciona en Alemania y Francia y que permite modular la velocidad antes de llegar a zonas de congestión para conseguir que los vehículos se incorporen a la zona de manera escalonada. Desde Trànsit se quiere incluso generar información dinámica, con la aplicación de la inteligencia artificial, para reducir o aumentar la velocidad por tramos, según las retenciones, e incluso alertar a los conductores para que busquen alternativas cuando las colas superen la capacidad de las carreteras.
No consiguen controlar los camiones en el Ebre
En cuanto a los Mossos, la consellera también ha asegurado que se redimensionará la plantilla de Trànsit de los Mossos para dar respuesta a estas necesidades. A la vez, se seguirán ampliando los controles preventivos que hace la policía, especialmente los dirigidos a los conductores de motos, que se reforzarán coincidiendo con la llegada de la primavera, época del año en que los aficionados al motor incrementan las salidas. Además, se seguirá trabajando en colaboración con las policías locales, que, según Trànsit, son las que mejor conocen de dónde salen los grupos de motards. Lamiel también ha anunciado que se está estudiando intervenir sobre las vías que conectan con esta autopista. La consellera también ha avisado que se está probando un nuevo sistema de detección automática de infracciones de adelantamiento indebido, ya que aunque se han aplicado algunas restricciones, en la zona de las Terres de l’Ebre, donde se limita el adelantamiento entre camiones, actualmente, nadie hace caso a las restricciones y los Mossos no saben cómo controlarlo.

Trànsit está redactando un proyecto para usar la inteligencia artificial para, a través de paneles informativos instalados en la C-35, C-32, C-60, C-17, C-59, C-58, C-16, A-2, C-15 y AP-2, alertar a los conductores en caso de accidentes o retenciones. En esta línea, se difundirán mensajes “incisivos” que capten su atención y se les recomendarán rutas alternativas para “minimizar las retenciones”, llegando incluso a prohibir las entradas a las carreteras si hay demasiadas colas. Aun así, este proyecto va para largo. Se espera que en 2025 se termine su redacción y nadie en Trànsit se atreve a ponerle fecha de activación, incluso, si se podrá hacer en esta legislatura en marcha. Más allá de dimensionar la plantilla de Trànsit —se espera un nuevo concurso próximamente— y la compra de más carro-radars, la comparecencia de la consellera no ha aportado muchas novedades, aunque ha cumplido con el expediente de la petición hecha por los grupos parlamentarios para dar explicaciones de la situación actual del trànsit en Catalunya.
Junts pide la dimisión de Lamiel
Desde Junts, con el diputado Josep Rius, portavoz del partido independentista en la comisión de Interior, se ha interpelado a la consellera para recordarle que el Govern de Salvador Illa va acumulando peticiones de dimisión. En esta línea, ha manifestado que “el president Illa no se cansa de repetir que Catalunya ha vuelto a la normalidad, una normalidad que se está convirtiendo en una pesadilla para los catalanes”. “Tienen el país colapsado por tierra, mar y aire. Ni aeropuertos, ni carreteras, ni trenes. Y la responsabilidad es de ustedes porque mandan en todas partes”, ha asegurado. “Los catalanes dejan de usar los trenes porque no funcionan, y quedan parados en las carreteras porque están deterioradas y colapsadas por la inoperancia de su Govern”, han apuntado desde Junts. Rius ha vuelto a pedir la dimisión o cese de Lamiel y que “planten cara al gobierno de Pedro Sánchez para que cumpla con los catalanes”.