Momentos de tensión en el Ayuntamiento de Blanes (La Selva). Una docena de simpatizantes de Vox han reventado el pleno municipal de este jueves en el que el consistorio ha aprobado una moción para condenar los carteles xenófobos que el partido de extrema derecha había colgado en esta población de la Costa Brava vinculando inmigración con delincuencia. En el momento en el que se iba a votar el rechazo, buena parte de los vecinos presentes en la sala como espectadores del pleno se han levantado y han enseñado copias de los polémicos folletines. Antes, algunos de ellos ya habían tratado de interrumpir el pleno increpando a los concejales en sus intervenciones. El alcalde de Blanes, Jordi Hernández, ha llamado a la orden y les ha recordado que la normativa municipal no les permite este tipo de acciones en el pleno. Al persistir los vecinos con su protesta, el alcalde ha ordenado a la policía local desalojar la sala y ha establecido un remanso de cinco minutos, entre sonoros y reiterados reproches de algunos de los desalojados, que incluso se han resistido a que los echen.

 

La moción, presentada por Blanes en Comú Podems, condenaba los carteles como propaganda de "xenófoba y discriminatoria". Contaba con el apoyo de casi todas las fuerzas políticas del consistorio, PSC, Esquerra Republicana, Junts, Grup Blanes, Blanes SI y la CUP, y ha salido adelante ante la oposición solitaria de Vox y la abstención del PP. Además de los mismos folletines condenados por el pleno, algunos de los vecinos que se han manifestado llevaban carteles en donde se podía leer "Libertad de expresión", que es precisamente el argumento que el portavoz de Vox en el consistorio, Roberto Martínez, ha abanderado en su intervención, a la vez que ha negado que incurran en ningún delito de odio.

Gritos y un vecino echado a la fuerza

Una vez completado el desalojo parcial y acabado el remanso, se ha reanudado la sesión, pero los incidentes no han acabado aquí. El concejal de Vox y una vecina han insistido con las críticas en el consistorio y defendiendo los carteles y el alcalde Hernández incluso ha gritado "¡basta!" y ha instado a convocar legalmente una manifestación fuera del Ayuntamiento, recordando que el artículo 106 del Reglamento Orgánico Municipal (ROM) prohíbe hacer estas acciones al pleno municipal. Mientras tanto, los otros concejales han reprochado al portavoz de Vox su actitud disruptiva.

Además, cuando el pleno estaba llegando a las cinco horas de duración, con el apartado final de ruegos y preguntas, la actitud hostil protagonizada por otro miembro del público hacia un joven que acababa de intervenir ha desembocado de nuevo en más momentos de tensión y el alcalde ha tenido que pedir silencio más veces. Al mantenerse erre que erre, el alcalde ha ordenado la policía desalojarlo también. Los agentes lo han echado a la fuerza mientras él se resistía y gritaba. El alcalde ha puesto punto final a los ruegos y preguntas y ha hecho un llamamiento a la convivencia: "Eso es intolerable. Intento dar voz a todo el mundo, pero hay cosas que no se pueden tolerar. ¿Lo entendéis que no puede venir nadie a amenazar a nadie del público del pleno? ¿No lo entendéis eso? Que tenemos que convivir, señores, que somos un pueblo".