En un momento en el que tantos municipios debaten sobre si mantener o no el disruptivo sonido de las campanas de la iglesia o las iglesias locales, en Vic se ha blindado este patrimonio. El último pleno del Ayuntamiento de Vic ha aprobado por unanimidad declarar bien cultural de interés local el sonido de las campanas, una iniciativa surgida a propuesta del grupo de campaneros de la ciudad. Con esta declaración, el consistorio también espera poder garantizar la continuidad de su tarea. En la actualidad, Vic tiene una docena de campaneros y una setentena de campanas, que forman parte del día a día de todo el mundo a la localidad en su tarea de señalar las horas o para avisar de que alguien se ha muerto.
El patrimonio de campanas de Vic lo conforman una setentena de ejemplares que van desde la Edad Moderna —la Catedral tiene una campana de 1532— hasta una nueva, adquirida recientemente de segunda mano por parte de la Església dels Dolors. Detrás de la voluntad de declarar bien cultural el sonido de las campanas, está el interés por documentar, hacer inventario y explicar cada ejemplar, a la vez que también para descubrir cómo eran algunos toques, y poder recuperarlos. Un ejemplo de un toque que ya se ha recuperado y que los campaneros ya han puesto en práctica es el toque manual de las campanas en honor a Santa Bárbara, que recuperaron el Jueves Santo de la Semana Santa del año pasado con la motivación de pedir lluvia.
Por quién doblan las campanas
Uno de los campaneros de Vic, Miquel dels Sants Canyelles, ha celebrado la declaración como bien de interés cultural local de las campanas en declaraciones a la ACN, ya que ha asegurado que "acompañan mucho y dan en el casco antiguo una música muy especial". De los Sants Canyelles, que también es cronista local y relojero de la Catedral, explica que hace tiempo, con la progresiva desaparición de la figura de los campaneros de la ciudad, tenía el "anhelo" de hacer alguna cosa para preservar el toque de las campanas.
Por otra parte, Michel, campanero, músico y estudioso del arte, lo afianza también en declaraciones en la ACN: "Que se pueda volver a sentir el campanario de la catedral es un gozo, porque durante 30 años no se sentía muy bien, o de manera esporádica". El campanero añade que las acciones que han ido haciendo desde que se constituyeron como grupo, como el toque de campanas por Fin de Año o el redoble de campanas por Semana Santa, "ilusionan" a la gente. Y se muestra orgulloso de poder contribuir a la recuperación de este patrimonio. "La gente se sorprende porque se vuelven a oír los campanarios", destaca.