El cambio climático está cambiando la manera de cultivar: a mayor temperatura, cosechas más tempranas y esta circunstancia afecta a todos los sectores, también al del cereal. Por eso, la asociación española de Cooperativas Agroalimentarias quiere utilizar la tecnología para que este sector siga siendo fuente de riqueza.

Campaña anómala
El campo español ha vivido este año 2022 una de sus campañas de cereales más anómalas, con un 30% menos de cosecha respecto al año anterior, y la subida de las temperaturas puede empeorar aún más la dependencia del exterior, porque sus 18 millones de toneladas no son suficientes para alimentar la demanda. Este hecho, en un contexto bélico como el actual, resulta especialmente grave, porque Ucrania es, precisamente, uno de los mayores productores de cereal del mundo.
Revisar procesos
Asím desde las diferentes organizaciones agrarias, se propone utilizar la tecnología para mejorar la adaptación de los cultivos de cereal al cambio climático. ¿Cómo van a hacerlo? Pues eligiendo semillas mejor adaptadas al clima, monitorizando los cultivos e incorporando sistemas automatizados o, incluso, de inteligencia artificial para, por ejemplo, controlar mejor los recursos hídricos. En la elección de semillas, los sistemas de IA también tendrán un papel clave e, incluso, podrían permitir desarrollar variedades más y mejor adaptadas a las nuevas circunstancias climáticas que, lejos de mejorar, van a ir a peor.