La tecnología es imprescindible, pero usarla mal puede desencadenar diferentes patologías que afectan a nuestra calidad de vida. Por eso, para que la tecnología siga siendo una herramienta útil y no un problema, queremos acercarte hoy unas simples reglas que te ayudarán a que aproveches todo lo que puede ofrecerte y esquives los problemas que la tecnología te podría llegar a causar.

/uploads/s1/36/40/97/79/cellular-4602489-1920_15_630x420.jpeg
 

Mantén una buena higiene de sueño y establece horarios

Una de las ventajas de los dispositivos móviles es su capacidad para permitirnos acceder a todo tipo de contenidos en cualquier momento y lugar, pero también es importante recordar que hace falta regularse: el móvil, por la noche debe permanecer desconectado y es conveniente evitar usarlo antes de dormir, porque la luz azul que emite es leída por nuestro cerebro como si se tratase de luz solar. También es buena idea establecer unos horarios y unos límites máximos de consumo diario para los dispositivos móviles, los videojuegos y los servicios de streaming.

Alterna tecnología con actividad física

El uso intensivo de la tecnología nos hace ser sedentaris. Por eso, fijarse unas rutinas de ejercicio que se alternarán con el uso de los dispositivos tecnológicos es una gran idea. Del mismo modo, conviene hacer un uso racional de los dispositivos nosotros mismos (evitar lo que te genere estrés o desazón es una buena idea) y, con ello, dar ejemplo a los jóvenes y niños que tenemos en casa.  Que la tecnología sea aliado o enemigo depende de nosotros mismos.