Los gorgojos son pequeños insectos que pueden infestar ciertos alimentos almacenados, especialmente en climas cálidos y húmedos. Aunque no representan un peligro para la salud, su presencia puede ser una molestia, ya que pueden deteriorar los alimentos y contaminar la despensa. Existen diversas especies de gorgojos, pero las más comunes atacan cereales, legumbres y harinas. A continuación, te explicamos en qué alimentos suelen encontrarse y cómo evitar su aparición.

Alimentos donde puedes encontrar gorgojos

El arroz es uno de los alimentos más propensos a la infestación de gorgojos del arroz (Sitophilus oryzae). Estos pequeños escarabajos pueden encontrarse en los granos desde su almacenamiento en los silos, antes de llegar a tu despensa. Una vez que los gorgojos se reproducen, perforan los granos y pueden comprometer su calidad. Cómo evitarlo: para prevenir su aparición, guarda el arroz en recipientes herméticos de vidrio o plástico y almacénalo en un lugar fresco y seco. También puedes congelar el arroz durante 48 horas antes de almacenarlo, ya que el frío mata los huevos y larvas que puedan estar presentes.

Arroz blanco / Foto: Unsplash

La harina es otro alimento propenso a la infestación de gorgojos de la harina, también conocidos como escarabajos del grano. Estos insectos pueden entrar en la harina desde el molino o aparecer en la despensa si las condiciones son favorables. Se alimentan de los restos de cereales molidos y pueden reproducirse rápidamente. Cómo evitarlo: para evitar gorgojos en la harina, es recomendable almacenarla en envases herméticos y en un lugar seco, ya que la humedad favorece su proliferación. Otra opción es conservar la harina en el refrigerador o congelador, lo que impide el desarrollo de los insectos. Además, colocar una hoja de laurel dentro del recipiente puede ayudar a repelerlos de manera natural.

La presencia de gorgojos puede ser una molestia, pues pueden deteriorar los alimentos y contaminar la despensa

Harina blanca / Foto: Unsplash

Los gorgojos de las legumbres pueden encontrarse en lentejas, garbanzos y frijoles. Estos insectos perforan la cáscara de los granos para depositar sus huevos dentro, y cuando las larvas eclosionan, se alimentan del interior del grano. Cómo evitarlo: para prevenir su aparición, se recomienda guardar las legumbres en frascos de vidrio herméticos y en un lugar seco. También es útil congelarlas durante 48 horas antes de almacenarlas, al igual que con el arroz. Otra alternativa es añadir un diente de ajo seco dentro del recipiente, ya que su olor actúa como repelente natural.