No todo el mundo nace con talento para la cocina, pero eso no significa que haya que depender siempre de comida precocinada o pedir a domicilio. A menudo, el problema no es la falta de ganas, sino el miedo a que la receta salga mal o la creencia de que cocinar es demasiado complicado. Sin embargo, existen platos tan sencillos y con margen de error tan bajo que cualquiera puede hacerlos con éxito, incluso quienes nunca han cogido una sartén. Para demostrarlo, aquí te traemos tres recetas infalibles, perfectas para quienes se consideran un desastre en la cocina.

3 recetas que siempre salen bien

Sin técnicas avanzadas, sin ingredientes raros y sin necesidad de ensuciar media cocina, estas preparaciones te permitirán sorprender a cualquiera sin esfuerzo.

Pasta con ajo, aceite y guindilla (Aglio e olio)

Cuando todo falla, la pasta siempre es una apuesta segura. Para este plato solo necesitas espaguetis (o cualquier otra pasta), ajo, guindilla seca, aceite de oliva, sal y, opcionalmente, perejil. Primero, hierve la pasta en agua con sal hasta que esté al dente. Mientras tanto, corta los ajos en láminas y sofríelos en una sartén con aceite de oliva y guindilla. Es importante vigilar que el ajo no se queme. Escurre la pasta y añádela directamente a la sartén, removiendo bien para que absorba los sabores. Para darle un toque extra, puedes espolvorear un poco de perejil picado antes de servir. En solo 15 minutos tendrás un plato delicioso sin posibilidad de error.

Pasta, una apuesta segura / Foto: Unsplash

Pollo al horno con limón y especias

Este plato es la definición de cocina sin esfuerzo. Solo necesitas muslos de pollo o un pollo entero, limón, ajo, pimentón, orégano, sal, pimienta y aceite de oliva. Precalienta el horno a 200 °C. Coloca el pollo en una bandeja y exprime el zumo de limón sobre la carne, dejando también la cáscara dentro de la bandeja. Mezcla el ajo machacado con pimentón, orégano, sal, pimienta y aceite de oliva, y úntalo sobre el pollo. Hornea durante 40-50 minutos, subiendo la temperatura en los últimos 10 minutos para dorar la piel. Déjalo reposar unos minutos antes de servir. Un plato jugoso, sabroso y sin complicaciones.

Existen postres realmente fáciles / Foto: Unsplash

Tarta de yogur sin esfuerzo

Si quieres hacer un postre sin batidoras ni complicaciones, esta tarta es perfecta. Solo necesitas huevos, yogur (natural o de limón), azúcar, harina, aceite de girasol, levadura química y ralladura de limón opcional. Precalienta el horno a 180 °C. Mezcla todos los ingredientes en un bol hasta obtener una masa homogénea. Vierte la mezcla en un molde engrasado y hornea durante 35-40 minutos. Para comprobar si está lista, pincha con un palillo en el centro: si sale seco, ya está. Déjala enfriar antes de desmoldar. Un postre fácil y delicioso que nunca falla.

Este artículo ha sido elaborado con la ayuda de ChatGPT y supervisado por un periodista de Elnacional.cat.