Cataluña es una tierra con una gastronomía rica y variada, donde muchos platos llevan el nombre de los pueblos que los vieron nacer. Estos nombres no solo reflejan su origen, sino también la tradición y los ingredientes autóctonos que los hacen únicos. Cada bocado es un viaje a su lugar de origen. Desde los Pirineos hasta la Costa Brava, encontramos recetas que han pasado de generación en generación, manteniendo vivas las costumbres culinarias de cada zona. Algunas de ellas son auténticas joyas gastronómicas que han traspasado fronteras. Son platos con historia, sabor y personalidad. En este recorrido, descubrimos siete recetas que llevan por nombre un pueblo catalán, cada una con su propia identidad y una conexión especial con el territorio.
7 recetas que llevan por nombre un pueblo catalán
Las espardenyes de Cadaqués no tienen nada que ver con el calzado del mismo nombre. Se trata de un marisco exclusivo, considerado un manjar en la cocina mediterránea. Su textura es única, entre crujiente y gelatinosa. Se cocinan de diversas maneras, aunque la más popular es a la plancha con ajo y perejil. En los Pirineos, la olla aranesa es un plato contundente, ideal para los fríos inviernos del Vall d'Aran. Es el cocido tradicional de alta montaña. Lleva carne de ternera, pollo, cerdo y butifarra negra, acompañados de verduras y legumbres que le dan un sabor inconfundible.

Más al sur, en la costa del Garraf, encontramos el xató de Vilanova i la Geltrú. Se trata de una ensalada típica de la zona, con escarola, bacalao desmigado, atún, anchoas y una salsa especial hecha con almendras, avellanas, ñora y ajo. La salsa xató es el alma del plato. En el Empordà, el arròs de Pals destaca por su arroz de producción local, famoso por su calidad. Es un arroz meloso con marisco o carne, cocinado con paciencia. Su sabor es profundo, gracias al sofrito elaborado con productos de la zona.
En la Garrotxa, las mongetes de Santa Pau son pequeñas legumbres blancas, suaves y mantecosas. Su textura es tan delicada que se deshacen en la boca. Se cocinan simplemente hervidas y se sirven con embutidos o butifarra a la brasa. En Reus, la coca de recapte es una especialidad muy popular, una especie de empanada abierta con escalivada y sardinas o butifarra. Cada familia tiene su propia versión. Es una receta sencilla pero llena de sabor, ideal para cualquier ocasión.

Por último, las faves a la catalana de Sant Pau son un plato tradicional elaborado con habas tiernas, butifarra negra y hierbas aromáticas. El secreto está en la cocción lenta y el buen producto. Se suelen acompañar con un buen pan de payés para disfrutar al máximo de la salsa. Estas siete recetas nos muestran la riqueza de la cocina catalana y su estrecha relación con el territorio.
Este artículo ha sido elaborado con la ayuda de ChatGPT y supervisado por un periodista de Elnacional.cat.