En Japón, donde el amor por los sabores intensos se traduce en un consumo de sal preocupante, ha nacido una revolución gastronómica: una cuchara eléctrica que sala los alimentos sin necesidad de añadir sal. Parece magia, pero es ciencia. La empresa Kirin Holdings, en colaboración con el profesor Homei Miyashita de la Universidad de Meiji, ha desarrollado un invento que promete mantener el sabor sin poner en riesgo la salud. Su nombre es Electric Salt Spoon y utiliza corrientes eléctricas para engañar al paladar, intensificando la percepción de la salinidad en los alimentos. El resultado: platos igual de sabrosos con mucha menos sal.
La nueva cuchara eléctrica japonesa que sala la comida
Japón es uno de los países con mayor consumo de sodio del mundo. Según la OMS, la ingesta diaria recomendada es de 5 gramos de sal, pero los japoneses duplican esa cifra, lo que aumenta el riesgo de hipertensión y problemas cardiovasculares. Platos como el ramen, el curry o las sopas tradicionales están repletos de sal, y muchas personas encuentran que las versiones bajas en sodio pierden toda la gracia. Ahí es donde entra en juego esta cuchara, que promete mantener el umami intacto sin los efectos negativos del exceso de sal.

¿Y cómo funciona esta maravilla? El truco está en la electricidad. La cuchara está fabricada con plástico y metal y emite una corriente eléctrica suave que reorganiza los iones de sodio en la lengua. Esto hace que los alimentos sepan hasta 1,5 veces más salados sin necesidad de añadir más condimento. Además, cuenta con cuatro niveles de intensidad, permitiendo ajustar la sensación de sal según las preferencias de cada persona. Es como subir el volumen del sabor sin tocar la receta.
Pequeña, ligera y con una batería recargable, la Electric Salt Spoon es fácil de usar y transportar. Kirin recomienda utilizarla en platos como sopas, arroces o fideos, donde su efecto es más notable. En un estudio previo, muchas personas que intentaban reducir su consumo de sal confesaron que la comida baja en sodio les resultaba insípida, así que esta cuchara podría ser la solución definitiva para quienes buscan un equilibrio entre salud y placer.

No es la primera vez que la tecnología intenta mejorar la alimentación. El profesor Miyashita ya desarrolló anteriormente unos palillos eléctricos con el mismo propósito, que incluso fueron galardonados con el premio Ig Nobel de Nutrición. Ahora, con esta cuchara, Kirin espera llegar a un millón de usuarios en los próximos cinco años. Quizás estemos ante el futuro de la cocina saludable: comer con menos sal, pero con todo el sabor.