Beber agua para mantenerse hidratado es uno de los hábitos saludables más importantes de todas las personas. En verano, cuando hace más calor y nuestro cuerpo necesita más líquidos, cuanto más fría esté mucho mejor. Pero, ¿es bueno o malo beber agua fría

Genial cuando termines de hacer deporte

Cuando hacemos deporte, nuestro cuerpo alcanza temperaturas demasiado elevadas. Si quieres ayudar a que tu cuerpo recupere su temperatura normal, lo mejor es beber agua fría. Además de ayudar a tu organismo a rehidratarse después de un esfuerzo continuado, estás favoreciendo que baje su temperatura. Ya sabes: una botella pequeña de agua fría después de hacer deporte.

Agua
Agua / Fuente: Unsplash

Cuando hacemos deporte, nuestro cuerpo alcanza temperaturas demasiado elevadas

Te hidratas más rápido

En verano hace mucho más calor que el resto del año, por lo que necesitarás beber más agua para ayudar a mantenerte hidratado. Si haces deporte en esta época del año, debes intentar hidratarte lo más rápido posible, ya que es mucho más fácil padecer una deshidratación. En otoño, más de lo mismo. Especialmente en los días de otoño que todavía haga calor. Beber agua fría te ayuda a hidratar tu cuerpo mucho más rápido porque se agiliza la absorción de agua de tu torrente sanguíneo.

Te ayuda a bajar tus calorías

Otra de las ventajas del agua fría al agua caliente es que también permite a tu organismo quemar calorías. ¿Cómo es posible? Cuando tomas agua fría, tu cuerpo quema las calorías que ayudan a que el organismo se mantenga caliente, por lo que favorece la pérdida de peso. Aunque beber agua fría no te servirá para bajar de peso si no llevas una vida saludable y haces deporte habitualmente.

Vaso Agua
Vaso Agua / Fuente: Unsplash

¿Existen contraindicaciones?

Entonces, ¿cuándo es malo beber agua fría?, sobre todo después de las comidas, evita beber un vaso de agua fría ya que lo único que conseguirás será dificultar y hacer más pesada la digestión. Después de cada comida es recomendable beber una infusión con agua tibia para conseguir facilitar la digestión y contribuir a un mejor funcionamiento de los riñones.

El grado óptimo al que se debe encontrar el agua fría depende de una persona a otra ya que influyen factores como la sensibilidad personal o la sensibilidad en los dientes, para algunas personas puede resultar doloroso beber agua fría pudiendo llegar incluso a migrañas si esta se encuentra a un temperatura demasiado baja.

Como ves, las contraindicaciones son muy pocas, y más bien se trata de precauciones, no de efectos negativos. Además, mantener el cuerpo hidratado durante todo el año es fundamental para un estilo de vida saludable y equilibrado. Tanto para deportistas como para personas que simplemente quieren cuidarse. Así que este otoño, ten siempre tu vaso de agua listo para mantener tu cuerpo hidratado.