Existe un marisco que, a pesar de su exclusividad y alto precio, sigue siendo un gran desconocido para muchos: la espardenya. Este manjar marino, también llamado “pepino de mar”, es un auténtico tesoro gastronómico que solo unos pocos afortunados han probado. Su rareza, su peculiar aspecto y su sorprendente textura lo han convertido en un producto de culto en la alta cocina, especialmente en Catalunya, donde los chefs lo consideran una joya culinaria. La espardenya no es un marisco en el sentido tradicional, sino un equinodermo, pariente de los erizos de mar y las estrellas de mar. Su apariencia exterior, rugosa y alargada, no es precisamente atractiva, lo que quizás explique por qué ha pasado desapercibida para muchos durante siglos.
El marisco más exclusivo de Catalunya
En su interior esconde una carne tierna y delicada que los expertos valoran por su sabor único, con matices yodados, y su extraordinaria textura. Su nombre en catalán, que significa “alpargata”, se debe a su forma aplanada y alargada, que recuerda a este tipo de calzado tradicional.

Históricamente, la espardenya ha sido un alimento humilde, consumido sobre todo por los pescadores de la Costa Brava, quienes la extraían de los fondos arenosos y rocosos del Mediterráneo. Durante mucho tiempo, no se consideraba un manjar, sino más bien una curiosidad gastronómica sin demasiado valor comercial. Sin embargo, con la llegada de la alta cocina y el auge de los productos exclusivos, la espardenya ha adquirido un estatus de lujo. Su pesca es limitada y regulada, lo que contribuye a su escasez y a que su precio en el mercado pueda superar los 200 euros por kilo.
A la hora de cocinarla, la espardenya se presta a preparaciones sencillas que permitan resaltar su sabor y textura. Se puede servir a la plancha con un toque de aceite de oliva y sal, incluir en arroces y fideuás o combinar con otros mariscos para potenciar su perfil gustativo. Su textura es especialmente sorprendente: firme por fuera, pero jugosa y casi gelatinosa en su interior, lo que la convierte en un ingrediente único en la gastronomía catalana. Los mejores restaurantes la trabajan con gran esmero, y algunos chefs la consideran un producto comparable en exclusividad a la trufa o el caviar.

A pesar de su exclusividad, la espardenya sigue siendo un gran desconocido para el público general. Mientras productos como las ostras, los percebes o el bogavante gozan de fama internacional, la espardenya ha permanecido como un secreto bien guardado dentro de la cocina catalana. No obstante, aquellos que han tenido la oportunidad de probarla destacan su singularidad y entienden por qué se ha convertido en una auténtica delicatessen. Si alguna vez tienes la oportunidad de degustarla, no lo dudes: estarás probando uno de los bocados más exclusivos y sorprendentes del Mediterráneo.
Este artículo ha sido elaborado con la ayuda de ChatGPT y supervisado por un periodista de Elnacional.cat.