No son los verdes ni los rojos. El verdadero color de la juventud es el morado. Los alimentos de este tono no solo son llamativos, sino que esconden en su interior un secreto para retrasar el envejecimiento. Su color púrpura se debe a la presencia de antocianinas, unos poderosos antioxidantes que pueden ser hasta veinte veces más efectivos que la vitamina C. Estas sustancias protegen las células del daño oxidativo, reducen el riesgo de enfermedades cardiovasculares, ayudan a prevenir ciertos tipos de cáncer y fortalecen el sistema inmunológico. Además, son antiinflamatorios naturales y contribuyen a la salud ocular y cerebral. Comer alimentos morados con frecuencia es una estrategia sencilla y deliciosa para mantener el cuerpo joven y saludable.

Ni verdes ni rojos: el color de los alimentos que retrasa el envejecimiento

Ciruelas

Las ciruelas moradas y violetas son ricas en antocianinas y ácido málico. Comerlas frescas es la mejor opción, ya que el calor y la deshidratación reducen sus propiedades antioxidantes. Además, son conocidas por su efecto laxante gracias a su alto contenido en fibra y sorbitol.

Las ciruelas tienen un alto contenido en fibra / Foto: Unsplash
Las ciruelas tienen un alto contenido en fibra / Foto: Unsplash

Cerezas

Estas pequeñas frutas rojas y moradas no solo son dulces y jugosas, sino que también contienen ácido elágico, un potente antioxidante con propiedades antitumorales. Además, aportan vitamina C, magnesio y otros nutrientes esenciales para el organismo. Son perfectas para comer al natural o incluir en postres y yogures.

Brevas

Los higos y las brevas son energéticos y fortalecen los huesos gracias a su alto contenido en calcio, vitamina B6 y magnesio. Contienen benzaldehído, una sustancia con potencial anticancerígeno, y ayudan a mejorar el tránsito intestinal. Las variedades más oscuras son las más ricas en nutrientes beneficiosos.

Col lombarda

Este tipo de col es una fuente natural de vitamina C, betacarotenos y glucosinolatos, compuestos que pueden transformarse en sulforofano, un reconocido protector contra el cáncer. Para conservar todas sus propiedades, lo mejor es consumirla cruda en ensaladas, picada muy fina.

Las brevas ayudan a mejorar el tránsito intestinal / Foto: Unsplash
Las brevas ayudan a mejorar el tránsito intestinal / Foto: Unsplash

Arándanos

Los arándanos comienzan siendo blancos y adquieren su color morado al madurar, prueba de su alta concentración de antocianinas. Estas pequeñas bayas mejoran la circulación, previenen las varices y ayudan a combatir infecciones, especialmente las urinarias. También protegen la vista y el cerebro.

Uvas

Las uvas negras y rojas son ricas en malvidina-3-glucósido y resveratrol, dos compuestos con potentes efectos antioxidantes y anticancerígenos. Consumirlas con piel y pepitas es la mejor manera de aprovechar sus beneficios. Además, favorecen la salud cardiovascular.

Moras

Estas bayas silvestres destacan por su alto contenido en vitamina C, calcio, hierro y ácido fólico, lo que las convierte en una opción ideal para prevenir la anemia y reforzar el sistema inmunológico. Son perfectas para comer frescas o preparar mermeladas y jarabes naturales.