“El café es una bebida estimulante con poder antioxidante que mucha gente incorpora en su rutina del día a día”, destaca una de las nutricionistas más seguidas y valoradas de las redes sociales. Hasta aquí todo perfecto, ya que confirma que el café nos despierta y, además, por si no lo sabías, nos ayuda a no envejecer tan rápido. ¡Fenomenal! Pero, como todo en la vida, el café tiene una cara oculta más allá de que nos podemos pasar de frenada y, al intentar espabilarnos, conseguir una noche sin dormir o incluso ponernos demasiado nerviosos.

No tomes el café a esta hora del día

Sin caer en el alarmismo, Júlia Farré repasa en una de sus últimas publicaciones los efectos negativos del consumo de café. Así, la experta avisa de que “el café puede disminuir la absorción de algunos nutrientes como el hierro y el calcio”, dos minerales de los que no solemos ir muy sobrados en general y más todavía si hablamos de mujeres en ciertas etapas de la vida. Y hay más. Y es que el café aumenta la secreción de ácido del estómago, por lo que puede ser común sufrir ardor o reflujo debido a la ingesta del café. “Por este motivo, no recomiendo tomar café después de la comida del mediodía”.

Café / Foto: Pixabay
Tres tazas de café / Foto: Pixabay

Seguro que, justo ese café, es uno de los que siempre piensas “lo necesito” y es que, para muchos, el café de después de comer es algo tan básico como irrenunciable. Para tranquilizar a los que ahora mismo sufren taquicardias como si se hubiesen bebido 5 cafés de golpe, solo decirles que el cuerpo se puede habituar y, tras unos días más adormilados que de costumbre, nuestro organismo se adaptará a esa falta de cafeína y logrará sobreponerse a ese duro golpe.

Evitar el café después de las seis de la tarde

La nutricionista ha destacado ese momento como uno de los más complicados para la salud, sobre todo digestiva, pero hay otros en los que tampoco está muy recomendado el consumo de café. Uno de los consejos más escuchados es el de evitar el café después de las seis de la tarde. Los efectos de la cafeína pueden durar unas cuatro horas aproximadamente. Por eso, si lo tomamos después de las seis de la tarde, ya sabemos que a la hora de dormir todavía estaremos bajo los efectos de la cafeína y esto dificulta mucho el descanso.

Primera plantació de café al món en clima continental / Foto: Carlos Baglietto
Una plantación de café / Foto: Carlos Baglietto

Tampoco es aconsejable tomar dos tazas seguidas. Los efectos de la cafeína no son inmediatos (aunque sintamos que nos despertamos con el primer sorbo de la mañana). La cafeína necesita unos 20 minutos para empezar a activar el organismo. Dale tiempo al primer café antes de lanzarte a por el segundo. Aunque Farré afirma que el peor momento para tomarse un café es justo después de comer, hay otros muchos expertos que sitúan en ese puesto al primer café del día, ese que se toma en ayunas. Los motivos son muy similares, la acidez del café y el efecto que esto puede tener en determinados estómagos, sobre todo los más sensibles o con problemas digestivos. Y tú, ¿a qué café no podrías renunciar de ninguna de las maneras?