Cuando pensamos en la alimentación de los astronautas, imaginamos comidas deshidratadas o envasadas al vacío, pero hay un alimento cotidiano que está completamente prohibido en el espacio. Aunque pueda parecer una medida exagerada, la razón es completamente lógica. Se trata del pan y las migas del pan flotan en gravedad cero y pueden convertirse en un peligro real. Pueden entrar en los ojos de los astronautas, afectar equipos sensibles o, en el peor de los casos, ser responsables de incendios dentro de la nave. Para evitar estos riesgos, la NASA ha encontrado un sustituto ideal: las tortillas de harina.
Los astronautas evitan este alimento en el espacio por seguridad
Desde los años 80, la NASA ha optado por este alimento como la mejor alternativa al pan. Las tortillas no generan migas, son fáciles de manejar y permiten preparar comidas sin complicaciones. Además, en un ambiente donde cada centímetro cuenta, su forma plana hace que ocupen menos espacio en el almacenamiento. La practicidad es clave en el diseño de los alimentos espaciales, y en este sentido, las tortillas cumplen con todos los requisitos.

Otro punto a favor de las tortillas espaciales es su larga duración. Mientras que un pan convencional se pondría rancio o desarrollaría moho en pocos días, las tortillas diseñadas para el espacio pueden durar hasta 18 meses sin deteriorarse. Esto se debe a que están formuladas con menos agua y envasadas en bolsas llenas de nitrógeno, lo que impide la proliferación de hongos y bacterias. Además, proporcionan una buena cantidad de carbohidratos, esenciales para mantener la energía en un entorno tan exigente como el espacio.
El sabor también es un aspecto importante, y las tortillas han demostrado ser bien recibidas por los astronautas. En lugar de los clásicos sándwiches de mantequilla de cacahuete y mermelada, en el espacio los tripulantes preparan versiones adaptadas utilizando tortillas. Esto no solo les permite disfrutar de un alimento familiar, sino que también facilita la manipulación de la comida en gravedad cero.

Así que, aunque en la Tierra el pan sea un básico en cualquier desayuno, en el espacio es un lujo imposible de permitir. En su lugar, las tortillas se han convertido en la opción más segura, práctica y nutritiva para los astronautas. Un simple detalle como este demuestra la complejidad de vivir fuera de nuestro planeta y cómo cada aspecto, incluso algo tan común como elegir el tipo de pan, debe ser pensado cuidadosamente para garantizar la seguridad y comodidad de los exploradores espaciales.