Cocer huevos parece una tarea sencilla, pero todos hemos pasado por la frustración de ver cómo la cáscara se rompe y la clara se escapa en el agua hirviendo, dejando un resultado poco apetecible. Este problema es más común de lo que parece y suele ocurrir por el choque térmico que sufre el huevo al pasar de la nevera al agua hirviendo. Sin embargo, hay un truco infalible que puede evitar este desastre y garantizar unos huevos cocidos perfectos: añadir vinagre o sal al agua de cocción. Así lo ha explicado el Doctor en Ciencia y Tecnología de Alimentos, Miguel A. Lurueña, quien señala que este pequeño gesto puede marcar la diferencia entre un huevo bien cocido y uno estropeado.

El truco del vinagre para conseguir unos huevos cocidos perfectos

El problema de los huevos que se rompen al cocerlos tiene una explicación científica. Cuando un huevo frío (que suele estar a unos 4 °C en la nevera) entra en contacto con el agua hirviendo a 100 °C, la cáscara sufre un choque térmico. Este cambio brusco de temperatura provoca que la estructura del huevo se debilite y, en muchos casos, se agriete, dejando salir la clara al agua.

Huevo, un alimento muy completo / Foto: Unsplash
Huevo, un alimento muy completo / Foto: Unsplash

Aquí es donde entra en juego el truco del vinagre. El vinagre ayuda a coagular rápidamente la clara en caso de que la cáscara se rompa, evitando que se esparza por toda la olla. Esto se debe a que el vinagre reduce el pH del agua, favoreciendo la solidificación de las proteínas del huevo. Por eso, con solo añadir un chorrito de vinagre al agua de cocción, podemos minimizar el desastre si el huevo se fisura.

Otra alternativa para evitar que los huevos se rompan es añadir sal al agua. La sal ayuda a fortalecer la cáscara y, al igual que el vinagre, facilita la coagulación de la clara si esta llegara a salir. Además, hay otro truco que puede marcar la diferencia: introducir los huevos en el agua cuando aún esté fría y calentarla poco a poco. Esto reduce el impacto del cambio de temperatura y disminuye el riesgo de que la cáscara se quiebre.

Otra alternativa para evitar que los huevos se rompan es añadir sal al agua

Más allá de evitar que se rompan, estos consejos pueden mejorar la textura y el aspecto de los huevos cocidos. Un huevo bien cocido tiene una clara firme y una yema cremosa, sin residuos de clara flotando en el agua ni cáscaras resquebrajadas. Así que, la próxima vez que prepares huevos cocidos, recuerda este truco de experto: un poco de vinagre o sal puede marcar la diferencia entre el éxito y el desastre.