El fin de semana es momento de relajarse y desconectar del trabajo, los estudios y olvidar, durante unas horas, la rutina semanal. Son dos días para hacer otros planes, salir de casa u, otra opción muy válida, quedarse en el sofá abrazando la manta y mirando series y películas. Los sábados y domingos, sin embargo, también resultan ser una oportunidad excelente para descubrir aquellos restaurantes que nos llaman más la atención, pero que entre semana es imposible visitarlos por la falta de tiempo. Para que no tengas que perder tiempo pensante donde ir, desde La Gourmeteria te recomendamos 4 restaurantes para probar durante el fin de semana y disfrutar de magníficos platos y lugares.
Los mejores desayunos de tenedor de Barcelona
Los desayunos de tenedor son una seña de identidad de la cocina catalana, una muestra inapelable del significado y relevancia de la gastronomía de Catalunya. Para probar buenos desayunos de tenedor no es necesario recorrer kilómetros y kilómetros para descubrir bares de carretera. Es suficiente con tener buen ojo y saber prestar atención a las buenas recomendaciones. En concreto, en Barcelona hay locales que sobresalen por sus desayunos de tenedor y que evitan tener que salir de la capital para degustar una comida magnánima.
Cal Boter: desayuno de tenedor top en la Vila de Gracia
Es primera hora de la mañana y el comedor de Cal Boter está medio lleno; es una buena señal. Me siento a la mesa al lado de la puerta de entrada, delante de la barra de mármol. El local tiene mucho encanto y te traslada a tiempos pasados. Toni y Encarna abrieron puertas ahora hace 37 años, pero ahora son sus hijos, Marta y Pau, los encargados de alimentar el barrio con su cocina tradicional catalana. Cabe decir que tienen parada de carne en el mercado de Sant Andreu, de donde traen muchas de las viandas que cocinan. Las paredes están llenas de recuerdos, fotografías y letreros de las fiestas del barrio, también veo un par de pizarras con los platos del día.

En Cal Boter lo tienen muy claro: apuestan por los desayunos de tenedor. Y dado que el desayuno es la comida más importando del día y, por eso, tiene que ser contundente, se olvidan de comentar que hay un componente social, porque los fieles acostumbran a hacerlo siempre en grupo. Cal Boter es un negocio familiar que ofrece cocina tradicional catalana bien elaborada y a un precio razonable. Al mediodía tienen un menú que actualizan semanalmente al precio imbatible de 14,5 €. Un buen lugar para ir a desayunar, comer o cenar si te acercas al barrio.
La Pubilla: desayunos gloriosos y económicos
Hace años que visito el restaurante La Pubilla, junto al mercado de la Llibertat, en la Vila de Gracia. Lo descubrí hace unos años gracias a unos amigos del barrio, que me llevaron a desayunar. Recuerdo que fue un desayuno glorioso. Como decía, aparte de los desayunos, he seguido frecuentando La Pubilla, pero habitualmente a la hora de cenar, ya que es un muy buen sitio para ir con los amigos: la manduca es exquisita y el trato también. Pero, claro está, lo que todavía me faltaba por probar era el menú que hacen al mediodía y que tiene mucho renombre en el barrio. Es cierto que lo había intentado unas cuantas ocasiones, pero aunque me presentaba muy temprano, siempre había sido imposible, porque el restaurante está siempre lleno. Especialmente el jueves, que es el día que ofrecen el arroz, con lo que son unos verdaderos especialistas cocinándolo de diferentes maneras, como el arroz caldoso de bogavante, el arroz de marisco, pulpo, secreto de cerdo ibérico o de verduras.
Bar Iberia: el desayuno de tenedor más pletórico
Es la hora de comer y el local está a reventar. Solo entrar, me saluda Francisco desde la cocina y el Longinos me entabla al lado de la barra, desde donde veo que la mayoría de los parroquianos se conocen, porque se saludan y charlan entre ellos. Me dejan el menú y una botella de agua sobre los manteles a cuadros, mientras pienso que las patatas con pulpo y las alcachofas al horno me apetecen, los dos platos se los están metiendo en la mesa del lado y tienen muy buena pinta. Pero mirando la pizarra colgada en la pared cambio de idea. El local tiene buen rollo, con el ambiente de bar de toda la vida y sus camareros con delantal negro yendo arriba y abajo, donde las conversaciones fluyen a más decibelios de los necesarios, convirtiendo el comedor en una fiesta, pero también la cocina, de donde se les oye reír ahora mismo. Todo, un gallinero curioso y divertido.
Bodega La Massana: un siglo de desayunos de tenedor
Me acerco al barrio de Horta, en la Bodega La Massana, una de las más antiguas de Barcelona, donde creo que no he estado nunca. Me han dicho que se desayuna de cachondeo y que es un buen sitio que hay que visitar. Situada en la calle de Horta 1, justo en medio del mismo barrio, la Bodega La Massana es de las de toda la vida. Ya antes de entrar, lo primero que veo son las botas incrustadas en la pared y un par de abuelos garrafa en mano esperando su turno para llenarlas de vino de Gandesa, Priorat, Penedès, Alella o cualquier otro, tienen para dar y para vender.