El fin de semana es momento de relajarse y desconectar del trabajo, los estudios y olvidar, durante unas horas, la rutina semanal. Son dos días para hacer otros planes, salir de casa u, otra opción muy válida, quedarse en el sofá abrazando la manta y mirando series y películas. Los sábados y domingos, sin embargo, también resultan ser una oportunidad excelente para descubrir aquellos restaurantes que nos llaman más la atención, pero que entre semana es imposible visitarlos por la falta de tiempo. Para que no tengas que perder tiempo pensante donde ir, desde La Gourmeteria te recomendamos 4 restaurantes para probar durante el fin de semana y disfrutar de magníficos platos y lugares.

Los mejores restaurantes junto a la sierra del Cadí

Para este fin de semana del 1 y 2 de marzo apostamos por la cocina de los Pirineos y te recomendamos cuatro restaurantes ubicados a los pies de la sierra del Cadí.

Ca l'Amador

En la cara sur del Cadí, en el valle de la Vansa y dentro del parque natural del Cadí-Moixeró, se encuentra la acogedora población con pasado cátaro de Josa de Cadí, donde Diego Alías, junto con su padre, abrió Ca l'Amador en una casa solariega de los abuelos ahora hace casi veinticinco años. Diego tuvo claro desde los seis años que quería ser cocinero; estudió hostelería en la Escuela Joviat de Manresa —donde tuvo compañeros de la talla de Alex Montiel o el Oriol Castro, con los cuales todavía mantiene relaciones—, y más tarde estuvo perfeccionándose en los restaurantes ElBulli, la Broche y Martín Berasategui, entre otros. Su cocina es sobre todo creativa, pero también personal, atrevida, respetuosa y curiosa. En resumen, va del tradicional en el más innovador. Ca l'Amador tiene sello propio y una personalidad muy marcada que a lo largo de los años, y con la ayuda de su equipo, ha ido evolucionando hasta la excelencia. De hecho, Diego fue nombrado Cocinero del año 2015 por el foro gastronómico.

539 Plats Forts

La cocina catalana tiene muchas caras, y una de las más exquisitas es la que se hace en el Pirineo. Ubicado en La Cerdanya encontramos el restaurante 539 Plats Forts, una fonda de cocina tradicional con platos buenísimos que hacen llorar. Embutido, escalivada, carnes y postres caseros llenan la oferta de un establecimiento único en el cual hay que parar durante este puente de diciembre si vas al Pirineo. El comedor lo preside una barra con forma de L solo para diez comensales, donde Martín Andrés Comamala hace de hombre orquesta: toma nota de los pedidos, cocina, sirve, abre los vinos y pone música, mientras comenta cada plato con la parroquia, ya que sus elaboraciones no salen al recetario tradicional de La Cerdanya.

Ca la Núria

Ca la Núria se encuentra en una casa señorial con la estética tradicional de La Cerdanya, rodeada de jardines muy arreglados y una gran terraza, hoy cerrada. Una vez dentro, tropiezas con una pequeña barra donde preparan las bebidas y los postres; acto seguido, hay un par de comedores con los techos muy altos iluminados con la luz de día que entra por los ventanales. En el pasillo, vemos la cocina agitada por la ventana por donde sale la teca. Núria y August montaron el primer restaurante en Puigcerdà ya hace un tiempo, lo tuvieron cinco años abierto y, posteriormente, se trasladaron a Bellver, en un local muy pequeño en medio del pueblo. Es entonces cuando les sale la oportunidad de coger la casa actual y dan un paso adelante sin pensarlo dos veces. Ellos trabajan y viven en Bellver, Núria me explica que están muy contentos porque trabajan muy bien todo el año, durante el invierno, junto con la clientela habitual, se suman los esquiadores y durante el verano, los turistas, algunos de ellos noveles en la caza del Tamarro, pero entre las dos temporadas acostumbran también a llenar cada día. Disponen de cuatro salones muy agradables, dos de los cuales son los de uso diario y los otros dos los utilizan para grupos y ocasiones más especiales.

La Taverna dels Noguers

La Taverna dels Noguers es una casa de comidas de cocina tradicional catalana con toques afrancesados que abrió puertas en 1982 con Miquel Mas y su mujer Carme. Pero es a partir del año 94 cuando Miquel hijo coge las riendas del negocio, que ahora dirige junto con su pareja Ramona, siempre tan amables y atentos, posicionándolo definitivamente dentro del mapa gastronómico alto urgelense gracias a sus magistrales elaboraciones con productos de primera calidad, hasta que han conseguido una de las distinciones más preciadas: la Bib Gourmand de la Guia Michelin.