Las semanas previas a la Semana Santa son días durante los cuales, según la tradición cristiana, no se puede comer carne. Y si bien antiguamente este credo se seguía a raja tabla, hoy día es casi un hecho anecdótico. Pero la tradición culinaria ha durado hasta nuestros días, por eso hoy te explicamos cómo preparar una de las recetas más deliciosas de esta época del año de una forma fácil, rápida y que te asegura un resultado delicioso. Coge papel y boli para anotar todos los ingredientes y ponte el delantal para empezar a cocinar estos deliciosos buñuelos de bacalao en menos de 10 minutos.

Buñuelos de bacalao

A pesar de ser una receta rápida, no quieras correr. Que los puedas hacer en 10 minutos no quiere decir que tengas que hacerlo todo deprisa y corriendo. La cocina necesita sus tiempos, y por mucho que haya trucos que te lo ahorren, es importante hacer las cosas bien. Lo primero que tendrás que hacer es preparar todos los ingredientes. Como mejores sean, mejor será el resultado. En este caso, el protagonista del plato es el bacalao, por lo tanto, acércate a tu bacaladería de confianza y déjate recomendar por los profesionales. La mejor manera de acertarla es dejarse guiar por los expertos en la materia. Para poder hacer estos buñuelos necesitarás:

  • 400 g de bacalao desalado
  • 300 ml de agua
  • 120 g de harina
  • Una cucharadita de levadura
  • 100 g de mantequilla
  • 3 huevos
  • Dos dientes de ajo
  • Un manojo pequeño de perejil
  • Sal

Si quieres hacer más o menos buñuelos, recuerda que tendrás que adaptar todas las cantidades de manera proporcional.

Elaboración del plato

Es momento de ponerse manos a la obra. Una vez lo tengas todo a punto, lo primero que tendrás que hacer es añadir la mantequilla a la cazuela. Deja que funda y una vez fundida, pon los 300 ml de agua. Cuando empiece a hervir, añade la harina y una cucharada pequeña de levadura. Ve cociendo la mezcla poco a poco y removiendo sin que hierva. Aquí es donde tienes que tener paciencia. A pesar de parecer lento, este proceso es importante y no se tienen que perder los nervios. Una vez lo tengas todo irá a deprisa, no sufras. Al cabo de cinco minutos la mezcla tiene que ser una masa lisa. Ahora tienes que ir poniendo los huevos, de uno en uno, hasta que la mezcla los vaya admitiendo. Puedes aprovechar el calor residual y hacerlo con el fuego apagado. También hay que añadir un pellizco de sal y, finalmente, el bacalao desmenuzado a trocitos, el ingrediente más importante de todos. Pica el ajo y el perejil, añádelos a la cazuela y mézclalo todo bien hasta obtener una masa. Haz bolas y fríelas en aceite caliente hasta que queden doradas. Cuando estén cocidas, retíralas del fuego y seca el exceso de aceite sobre un papel de cocina.