Compradas o hechas de manera casera en casa, las croquetas esconden una infinidad de opciones en forma de ingredientes para rellenarlas y sorprender a los comensales. Tanto en los restaurantes como en los fogones de casa, las croquetas están presentes en las neveras de todos estos espacios durante los doce meses del año. Sí, las más clásicas son, lógicamente, las más consumidas y solicitadas en los bares y casas de comidas: de pollo, de cocido, de jamón, de bacalao o de setas son las más comunes. Pero hay muchas más opciones que también son suculentas.
La revolución de las croquetas: un relleno sorprendente
Una de estas deliciosas alternativas nos la presenta @cookingfromspain, que propone un ejercicio de imaginación antes de pasar a la acción. Sabemos cómo están por fuera, pero no por dentro. Tantísimas croquetas, emblemas de la gastronomía nacional, algunas más grandes y otras más pequeñas. En este caso, literalmente, es una croqueta rellena de un huevo frito, con una clara de huevo dorada crujiente y una yema perfectamente líquida y deliciosa. Impensable, pero en opinión de las visualizaciones y el éxito en las redes, es una receta que ha ganado a muchos partidarios para enfundarse el delantal e intentar cocinarlas en casa.
Bien, estos son huevos encapotados. Definitivamente, no es una receta rápida: requiere tiempo y cura. Pero para aquellos que disfrutan pasar tiempo a la cocina, vale la pena cada minuto de preparación. En primer lugar, la clásica receta de bechamel: 600 g de leche, 90 g de mantequilla, 90 g de harina, sal, pimienta y setas secas molidas —o cualquier especia que os guste para la bechamel casera.
Hacemos un roux rubio tostando la harina con la mantequilla hasta que esté dorado con aroma de nuez. A continuación, añadimos la leche, que es precalentada para evitar grumos. A la hora de hacer los encapotados, recomendemos utilizar bechamel caliente y recién hecha para que se mantenga fluida y cubra perfectamente el huevo frito. Lo dejamos enfriar antes de recubrir, después freímos a 180–200 °C hasta que esté dorado. ¿Los has probado alguna vez?
Croquetas de todo tipo y un santuario de Barcelona donde probarlas
Las croquetas de huevo frito pueden sorprender, pero seguro que no tanto como uno de los últimos inventos más irracionales: las croquetas de paella de chorizo, un batiburrillo de tradiciones españolas que se vende como una delicatessen en la cadena de supermercados inglesa Marks & Spencer. Ahora bien, para probar una amplia variedad, y todas buenísimas, de croquetas puedes apostar por Croq & roll, en Barcelona. Evocan a la infancia a las abuelas haciendo estas bolas de masa cremosas con el resto del pollo asado del domingo, aunque con los años podemos encontrar croquetas de infinidad de gustos. Eso es porque esta es la gracia de este alimento, se puede encontrar de muchas formas, sabores y texturas, saladas y, sí, dulces (no os asustéis, todo acabará teniendo sentido).