Tradicionalmente, la coca de recapte se hacía en el horno del pueblo. El ama de casa llevaba los ingredientes que quería poner y el panadero hacía la masa y la cocía. Se aprovechaban los productos de la huerta y constituía una comida por sí misma. Se acostumbraba a doblar los bordes a fin de que los jugos de las verduras no rebosaran por fuera, y así conservarlos dentro de la coca. Es una coca que encontramos en todo Catalunya con variantes muy diversas. Se come todo el año, tanto fría como caliente. Además, la coca de recapte tiene un calendario gastronómico propio, adaptado a los productos de temporada. Por Cuaresma, por ejemplo, se suelen comer cocas con arenque, etc. La tendencia es hacer una grande y bastante plana. Esta coca sigue el patrón de las cocas alargadas típicas de Vic, por ejemplo. La escalivada que lleva puede incluir patata a la Catalunya central o champiñón en las Tierras de Lleida. En la zona de Alta Ribagorça se hace la coca de tomate, con tomate crudo, cebolla cruda y ajo y perejil picados. Los tomates se pueden poner crudos, cortados en rodajas y en una sola capa, ocupando toda la coca. La coca se hace grande, de un centímetro de grosor y bordes ovalados. En el Segrià, la coca de recapte se hace con tiras de hortalizas escalivadas (pimiento rojo, berenjena, tomate, cebolla) y arenques o longanizas (butifarras crudas). Es una coca grande, plana, un poco alargada y ovalada en las puntas, de aproximadamente un centímetro de grosor, aunque actualmente también se hacen más delgadas. Una variante de esta coca es la coca "enramada" de las tierras tarraconenses, que se solía hacer con productos de temporada; frescos al verano (pimiento rojo, tomate y cebolla) o escalivados y en conserva en invierno. En las islas Baleares, la coca de "trempó" se hace con pimiento verde tierno, cebolla, ajo y tomate, en crudo y cortados en trocitos pequeños. La de hoy, es una variante altamente recomendable. ¿Te atreves a hacerla?
Fuente: Coca de provisión - Wikipedia, la enciclopedia libre
- 12-14 trozos de butifarra de huevo
- 1 cebolleta cortada en rodajas
- 5-6 pimientos del piquillo
- Aceite de oliva virgen extra
- Pimienta negra
Para hacer la masa:
- 400g de harina (si es harina fuerza mejor)
- 20g de levadura fresca
- 10g de sal
- Un chorrito de aceite de oliva
- 150 ml de agua aprox.

Primero tienes que hacer la masa. Pesa la harina.

Puedes disolver la levadura dentro del agua.

Incorpora un generoso chorrito de aceite de oliva.

Añade la sal y mézclalo.

Ahora, incorpora la levadura con el agua. Y trabájalo en el bol hasta que ya no puedas.

Pasa la masa a la mesa (bien limpia) y amásala bien. Utiliza la muñeca.

Cuando coja textura, haz una bola. Ponla dentro del bol.

Y tápalo con un trapo húmedo. Deja levar la masa hasta que doble su volumen. Dependerá de la temperatura ambiente, pero en una hora la tendrías que tener levada.

Aprovecha este tiempo para preparar los ingredientes del relleno.

Cuando la masa esté levada, pásala a la mesa de nuevo, con un chorrito de aceite para evitar que se pegue.

Vuelve a amasar la masa. Notarás que queda más fina.

Repite el proceso anterior. Haz una bola y déjala levar tapada hasta que doble su volumen.

Ahora sí, ya la puedes estirar.

La vuelves a amasar y la cortas por la mitad. Te saldrán dos cocas.

Estírala con un rodillo.

Pásala en una bandeja de horno. Tira y se despeje una capa de aceite y decora con los ingredientes.

Otro chorrito de aceite por encima.

Y bien de pimienta negra. Y al horno, a unos 190 grados hasta que coja buen color.

¡Y aquí la tienes!

¡Buen provecho!