El plato de hoy es un entrante de temporada altamente recomendable. Se hace rápido y te resolverá más de una cena entre semana. Si no te gusta la seta shiitake puedes utilizar otras setas o no poner. ¡Vamos!
- 250 g setas shiitake frescas
- Un manojo de espárragos silvestres frescos
- 6 calçots de tamaño medio
- 100 g de salsa romesco
- 1 huevo frito por persona
- Tostadas finas de pan crujiente (producto italiano)
- Aceite de oliva
- Sal
Si encuentras espárragos silvestres no dudes en comprarlos, pues resultan bastante difíciles de encontrar y generalmente se recogen para consumo propio.
La seta shiitake la puedes encontrar a la mayoría de supermercados hoy en día.
Córtalos en tiras, una vez limpios.
Pela la primera capa de los calçots.
Haz un corte longitudinal en el calçot y así podrás retirar las dos primeras capas donde se acumula más tierra. Retira la parte verde y seguidamente lávalos bien.
Corta los calçots en rodajas finas.
Lava y corta también los espárragos.
Muy bien.
En una sartén, pon a dorar las setas con un chorrito de aceite y un poco de sal.
Un vez hechos, reserva las setas y haz los calçots junto con los espárragos. Lo mismo, aceite y sal.
Cuando estén hechos, reincorpora las setas.
Añade unas cucharadas de salsa romesco.
Remuévelo un poco, punto de sal y listos.
Sirve este salteado al plato.
Haz un huevo frito por persona y lo colocas encima.
Finalmente, el punto crujiente de este platillo es muy importante. Por eso te recomiendo encontrar un pan como este: fino y crujiente.
Decora el plato con trozos de pan crujiente.
¡Y a disfrutar!
La idea es utilizar el pan a modo de cuchara. ¡Buen provecho!