Como mujer trabajadora en un sector todavía altamente masculinizado, estoy muy agradecida de disponer de este altavoz semanal donde poder expresarme y, a la vez, con la responsabilidad de utilizarlo para dar visibilidad a mujeres influyentes del mundo del vino y que son referentes en su profesión. Por este motivo, una vez al mes os presentaremos una, y habrá de todo: enólogas, comunicadoras, viticultoras, sumilleres...
Empezamos sección con Carlota Pena, aprovechando que, hace pocas semanas, recibió el premio a la mejor enóloga joven catalana, de manos del prestigioso crítico de vinos y Master of Wine Tim Atkin. Carlota es hija adoptiva del Empordà, ya que ella nació en Alella el año 1993. Se licenció en enología en la Universidad Rovira i Virgili de Tarragona y, una vez acabados los estudios, decidió viajar hasta Napa Valley, prestigiosa zona de vinos de California, donde tuvo su primer contacto dentro del mundo de la biodinámica. Desde entonces, Carlota hace nueve años que se forma con agricultura biodinámica, fitoterapia (homeopatía con plantas) y plantas bio-indicadoras.
Hago un breve inciso para definir muy rápidamente qué es la biodinámica: el concepto nace del trabajo del científico y filósofo Rudolf Steiner en el año 1924, con un discurso en el que pretende integrar el pensamiento científico con el reconocimiento de la naturaleza y de todo lo que lo rodea. En viticultura, la biodinámica se traduce en una manera consciente y responsable de trabajar la tierra y de respetar al máximo el entorno natural, tanto en el aspecto vegetal como animal. A la vez, se tienen en cuenta los astros y las fases de la luna para cumplir ciertas tareas, tanto en el campo como dentro de la bodega.
En viticultura, la biodinámica se traduce en una manera consciente y responsable de trabajar la tierra y de respetar al máximo el entorno natural

Carlota es la segunda generación de Vinyes d’Olivardots, situado en Capmany, en el Alt Empordà. Su madre, Carme Casacuberta, inició el proyecto el año 2006, cuando se construyó la bodega, y ella se incorporó en el año 2016. Como amante del mundo del vino y la naturaleza, y con sus conocimientos consolidados, la biodinámica es una de las bases estructurales del proyecto y de los vinos que elaboran conjuntamente madre e hija, los cuales me atrevería a definir como elegantes, sensibles, parcelarios y respetuosos con el terreno y con las variedades autóctonas.
Vinyes d'Olivardots elabora en estos momentos cerca de 20 vinos diferentes, pero hoy os presentamos Ethèric Blanc de Noirs (vino blanco hecho con uva tinta), que se encuentra dentro de la colección más personal de Carlota. Es 100% cariñena tinta, pero que ha sido brisado (macerado, en contacto) con piel de cariñena blanca. De la misma viña y de la misma uva, elaboran la otra cara de la moneda, Ethèric tinto.

Esta es la fascinante historia de la Carlota Pena, una de las muchísimas mujeres del vino que descubriremos próximamente. ¿Y vosotros, qué mujeres del vino conocéis?